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De izquierda a derecha, Bernardo y Mariano Estornés Lasa.
BERNARDO ESTORNES LASA
  La niñez de un roncalés
  La estancia en Zaragoza
  Donostia-San Sebastián o el amor a primera vista
  Guerra y primer exilio
  El exilio americano
  El retorno a Euskal Herria
 

¡ Otra vez elecciones !

  BIBLIOGRAFIA

MARIANO ESTORNES LASA
  Infancia y juventud
  La guerra civil
  Rumbo al exilio
  Regreso y carrera como escritor
 
BERNARDO ESTORNES LASA


En las Memorias de Bernardo Estornés Lasa subtituladas "Recuerdos y andanzas de casi un siglo" se traza, con estilo más que personal, la trayectoria vital del patriarca de los Estornés Lasa.

También la de más de un navarro medio que, nacido en la primera década del siglo, acabó afincándose en Gipuzkoa, donde tantos apellidos de origen toponímico delatan a las claras su procedencia. Gipuzkoa, particularmente Donostia, como foco de atracción de una Navarra de demografía excedentaria. Gipuzkoa, como la Modernidad al alcance de la mano para una Navarra que comienza a sacudirse, a duras penas, los celajes del s. XIX.

La niñez de un roncalés

Bernardo Estornés nace en un recóndito y nevado pueblecito del Pirineo navarro, en 1907. Reina en la España de Costa y los noventayochistas, desde 1902, Alfonso XIII. En Francia la división incendiaria del affaire Dreyfus se halla en su cenit; la laicidad radical se acerca a la frontera mediante su avance en Bayona. En Bizkaia se alzan, altivos, los Altos Hornos de Chávarris e Ybarras. Los mineros reivindican condiciones humanas de vida. Los bizkaitarras dan qué hablar, allá por Bilbao y algo por San Sebastián. No hace mucho que una vía férrea comunica ambas capitales. Mucho más alboroto suscitan los mitines clericales y anticlericales y la Ley de Asociaciones ( Ley del Candado) que aproxima a republicanos y socialistas, reagrupa a los católicos y destruye a la Liga Autonomista.

Todo ello repercute, por supuesto en Navarra, en especial en la Pamplona de D. Joaquín Viñas, alcalde de la misma entre 1902-1907 y 1909-1913, gran amigo de Canalejas ( el político más admirado por el padre de nuestro biografiado), y adalid de las ideas progresistas en el ex reino. Una Navarra en la que bulle ya la inquietud de unos pocos por traer renovación ( agua, luz, saneamiento, comunicaciones, capitales, maquinaria, abonos, cultivos intensivos, etc.) a cada uno de sus rincones. Y en la que grupos de desposeídos, allá por la Ribera e importantes áreas de Estella y Tafalla, reivindican sus derechos al disfrute de la tierra.

En esta Navarra, dormida pero recorrida por los primeros signos de la Modernidad, en esta Navarra en la que el clero es fundamental ( Flamarique crea el cooperativismo agrario, el capuchino Evangelista de Ibero publica el Ami Vasco, párrocos y coadjutores organizan las conciencias desde los confesionarios), el pequeño vallecito roncalés apenas acaba de abrirse al resto de Navarra, merced a una carretera, cuando Bernardo Estornés hace acto de presencia en el mundo. Un arriscado camino montañoso comunica con el Béarn, con Francia. Es Isaba el último de los siete pueblecitos que constituyen el valle. Puede que también fuera el último rinconcillo al que las noticias llegaran en 1907 y antes, pero, al final llegaban.

Como aquella modesta carta, procedente de Guanajuato, que, tras atravesar los océanos durante muchas semanas, comunicó a algún Lasa de Isaba, en el siglo XIX, que un pariente lejano había dejado a la familia un pellizco de su fortuna, origen de "la tienda" de la madre y tías de Bernardo, universo gnoseológico primario de este niño, como sólo puede serlo una tienda de pueblo recóndito ( de las que ya no quedan) en la que hay de todo, desde telas a granos, piensos, relojes, aperos, mapas, fuegos artificiales, vituallas, especias, ajuar doméstico, calzado, etc. Son noticias tangibles de un mundo exterior; etiquetas e instrucciones dan cuenta de su procedencia en lenguas diversas.

Su niñez transcurre entre la "tienda" y la escuela local, el larguisimo invierno pirenaico hecho de nevadas implacables y ventiscas, historias de lobos hambrientos que venían a arrebatar a niños desprevenidos, relatos de humanos perdidos en la nieve, consejas, juegos infantiles viejos como el mundo, últimos jirones del euskera local ( variedad roncalesa) desarraigado por la escuela, la iglesia y la transhumancia invernal de los pastores roncaleses a la Ribera de Navarra. Desaparecían los "bascongados", nombre con el que, ya desde el Fuero General del siglo XIII, se ha designado en el país a los vascoparlantes. La escuela da a conocer unos pocos libros escolares, de autores levantinos, respetuosos con la diversidad regional. La literatura infantil, que llega de la mano del tendero Estornés -Croce, Salgari, Verne, Calleja-, causa sensación y corre de mano en mano.

Pero el aislamiento es relativo. En casa se lee prensa progresista -"El Pueblo Navarro", "El Sol"- y revistas como "El Blanco y Negro", "La Esfera" y el satírico "España", que pone en solfa al clero y es hecho desaparecer por el clan femenino de los Lasa. Como telón de fondo, la ruptura de las relaciones diplomáticas del Vaticano con España, el asesinato de Canalejas.

Un episodio importante fue la Gran Guerra durante la cual los vecinos del otro lado de la frontera, suletinos y bearneses, acudieron en masa a avituallarse y algunos de ellos aprovecharon para desertar y quedarse. El padre de los Estornés Lasa, aliadófilo empedernido, lee en voz alta los partes de guerra.

Otro, la llegada de un sacerdote joven que fundó una cooperativa de abastecimiento y puso en serios aprietos a "la tienda" y algún que otro establecimiento de venta al por menor. Parte de los varones del pueblo dejó de ir a misa. Uno, aún más trascendente: el arrinconamiento de la diligencia de caballos y el nacimiento de la motorizada "Roncalesa" ( 1914), que pondría en contacto al valle con Pamplona y San Sebastián.
El matrimonio Estornés-Lasa visitó Donostia y quedó prendado.

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La estancia en Zaragoza

Año 1922; pasada la euforia económica, el país se enfrenta con la crisis, a la que responde la patronal con rebajas de salarios y el trabajador fabril con huelgas. La inquietud creada por los nacionalismos vasco y catalán, el pistolerismo y la cuestión africana enconan la inestabilidad política que desembocará en la llegada al poder del general Primo de Rivera.

Esos años los vivirá Estornés en Zaragoza; un estudiante navarro más en el distrito universitario aragonés que acoge, a falta de Universidad propia, a tantos de ellos. Como aún era costumbre en la sociedad tradicional, los hermanos Mariano y Bernardo, van con un familiar, tía en este caso, y a la pensión que regenta una roncalesa. La Escuela Superior de Comercio de Zaragoza representa un cambio total: estudios reglados, amistades, alumnado mixto. La calle ofrece el espectáculo variopinto de maños y vendedores callejeros, el paseo, las ferias, el cinematógrafo, la vida de una urbe jovial. La avanzadilla engrosa con la llegada del resto de la familia tras la venta de la tienda de Isaba en 1924 y la compra de otra, céntrica, en la capital aragonesa.

El descubrimiento de las librerías y de las bibliotecas es sensacional. Picado de curiosidad por el "vascuenz" natal del que ha comenzado a coger apuntes en vivo, caen en sus manos los primeros vocabularios y gramáticas de euskera en los que, con gran desconcierto, se enfrasca. También comienza a conocer a los clásicos navarros - Moret, Campión, Iturralde, Olóriz, Navarro Villoslada, Sagaseta, Yanguas- y a rebuscar documentos en archivos.

Ajeno al movimiento estudiantil antidictatorial, inicia, tanto en sus vacaciones isabarras como en la gran capital, sus primeros escarceos historiográficos nucleados en torno al valle de Roncal. Fruto de sus pesquisas es la publicación en 1927, con 20 años, de su primer libro, Erronkari, autofinanciado, primera monografía al uso sobre el valle natal llamada a encontrar un gran éxito de compradores. Tiene en cartera la siguiente publicación, Euskal-Idazlasterra, aplicación al euskera del método taquigráfico de Enrique Guzmán.

Ese mismo año se inscribe como socio-alumno de Eusko Ikaskuntza cuyo conocimiento había hecho en el Centro Vasco-Navarro de Zaragoza, asociación que agrupaba a oriundos de las cuatro provincias. Eusko Ikaskuntza había llevado adelante una importante campaña para la obtención de una Universidad en el País Vasco; la creación, en 1922, de la categoría de "socios alumnos" y la recogida de firmas de estudiantes vascos por todos los distritos universitarios del Estado, la había hecho conocida y popular entre los jóvenes universitarios vascos.

Por esos años comienza a tratar a elementos nacionalistas vascos de Navarra y a visitar "Eusko-Etxea" de Pamplona, creada en 1910, donde anuda buenas amistades con personalidades como Ramón Goñi, secretario del centro, los Aranzadi, los Urmeneta, Cunchillos, Esparza. Una de estas amistades, Angel Irigaray, le permite conocer y visitar al admirado y anciano Campión, en su casa de Pamplona. Sus ideas son, sin embargo, puramente fueristas, afincadas en la veneración del "hecho navarro" removido por la Gamazada ( había visto un Libro de firmas contra Gamazo en el Archivo de Isaba) y por el movimiento autonomista de 1917-1919 del que, había nacido Eusko Ikaskuntza. No deja de ser curioso que su primer contacto directo con la ideología sabiniana tenga lugar en Isaba mismo y a través de un veraneante bizkaitarra apellidado...Moradillo. Sólo Pamplona posee un significante nucleo nacionalista y, en la Diputación, Manuel de Irujo campea en solitario.

En 1929, tambaleante ya la Dictadura, recibe el título académico. Ya puede ejercer. ¿ Dónde?

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Donostia-San Sebastián o el amor a primera vista

La primera visita a Donostia, capital veraniega del Reino y afamada estación turística internacional, junto con Biarritz, la efectúa Estornés ese mismo año. Recorre la ciudad, y acude a los Cursos de Verano de Eusko Ikaskuntza cuyo secretario, Angel Apraiz, le ofrece un puesto vacante en la misma. En diciembre de ese año es nombrado Jefe de Oficina de la benemérita asociación. Y unos meses después abría una céntrica Academia de Comercio, cuya dirección simultaneó con el trabajo aludido y en la que dio cabida, de forma entonces inusual, al euskera. La ciudad, alegre y coqueta, le había hechizado. Le proporcionó nuevas amistades, nuevas posibilidades culturales y hasta una novia.

De todos los contactos efectuados por el joven Estornés hasta entonces, ninguno tan decisivo como el establecido con los socios y la Biblioteca de Eusko Ikaskuntza, lugar de encuentro de lo entonces más granado en lo tocante a estudios vascos. Dicha Biblioteca, abierta hacía sólo dos años, comenzaba a reunir obras modernas de tipo general y libros clásicos de la vascología, tan de moda en la Europa de entonces. Recibía, además, prácticamente todos los periódicos y revistas vascos. En ella, Estornés, entre otras cosas, establecía el criterio de compras y auxiliaba a D. Julio de Urquijo en la tarea de analizar y preparar los originales de la "Revista Internacional de Estudios Vascos" ( RIEV) fundada por este erudito en 1907.

Allí trabó amistad con Gregorio Mújica, promotor de "Euskal-Erria' ren Alde" y "Euskal Esnalea", y con José de Ariztimuño "Aitzol", impulsor de variadas actividades paranacionalistas, entre las cuales "Euskaltzaleak" en pro de la lengua vasca.

También con muchas otras personalidades de la cultura vasca como los poetas Lizardi, Orixe y Lauaxeta, los euskerólogos Azkue, Eguskitza, Altube, Olabide, los antropólogos Aranzadi, Eguren y Barandiarán, el exquisito músico y musicólogo P. Donostia, el jurista Bonifacio de Echegaray, el escritor Ramón de Berraondo "Martín de Anguiozar", el erudito médico Justo Gárate, el euskerólogo Georges Lacombe, el inquieto promotor Pierre Lafitte, el insustituible amagador de tempestades y secretario de la Sociedad Angel de Apraiz, etc.

En setiembre de 1930 toma parte en el V Congreso de Estudios Vascos celebrado en Bergara que, al margen de su temática básica ( Arte Popular, sobre el que presenta una comunicación), no fue un Congreso "normal", ni mucho menos.

Veamos esto. Primo de Rivera había dimitido el 28 de enero de ese año. Nos hallamos en un período zigzagueante de apertura política presidido por el general Berenguer. Cataluña bulle, Vasconia se despereza. Desde junio, la Junta Permanente de Eusko Ikaskuntza, adelantándose al desorganizado sistema de partidos vasco -carlistas divididos, nacionalistas en dos ramas, monárquicos atomizados, republicanos no menos dispersos, socialistas desorientados tras su colusión con la Dictadura- había planteado la necesidad de retomar el tema autonómico, fundacional en la Sociedad pero hibernado durante los últimos años por razones obvias.

Consecuencia de estas deliberaciones fue la creación de una Comisión de Autonomía y la elaboración y distribución de una consulta a diversos sectores de opinión sobre el posible modelo autonómico a recabar para el País Vasco. El informe resultante sería dado a conocer en el Congreso de Bergara, días después de que republicanos e izquierda nacionalista catalana pactaran en San Sebastián una fórmula estatutaria rupturista para Cataluña. Eusko Ikaskuntza acuerda la elaboración de un Anteproyecto de Estatuto, el pronto controvertido Estatuto General de Estado Vasco ( EGEV) de 1931.

Estornés asistirá a las arduas reuniones preparatorias de este texto, como secretario de la Comisión, siendo ya miembro afiliado al Partido Nacionalista Vasco de San Sebastián y establecida ya la II República el 14 de abril de 1931. En esta ocasión trabará conocimiento con José Antonio de Aguirre y el Movimiento de Alcaldes que luego, desviarían el Anteproyecto de la Sociedad mediante algunas de las enmiendas de Estella ( Estatuto de Estella, 14 de junio de 1931).

Tras una agitada primavera, el 21 de junio de 1931 las Comisiones Gestoras de las cuatro Diputaciones aprobaron el EGEV de Eusko Ikaskuntza. El 28 tenían lugar las elecciones generales a Cortes Constituyentes, ganadas en Navarra por la Coalición Católico Fuerista, precario tinglado electoral en el que carlistas, conservadores y PNV se vieron agrupados por presiones eclesiásticas. El difícil acuerdo se había establecido, entre otras cosas, en torno al "Estatuto que Navarra apruebe", fórmula abierta que permitió cohabitar durante un tiempo a los dispares protagonistas de la coalición.

A partir de ese momento, el tortuoso proceso estatutista va a discurrir en Navarra por sendas arriscadas, aún hoy polémicas. El 13 de julio tiene lugar una masiva Asamblea de Ayuntamientos navarros que decide postponer el acuerdo final hasta la elaboración de un estudio económico adecuado. El 10 de agosto, efectuado éste, otra Asamblea, a la que acuden 250 ayuntamientos de 267, concede un sí masivo al Estatuto Vasco-Navarro ( básicamente el de la Sociedad de Estudios Vascos). Otorgaron su anuencia 229 ayuntamientos, de 267; representantes del 89,5 de los votantes de los ayuntamientos presentes. Pero por la tarde, una de las enmiendas aprobadas, orientada a incluir en dicho Estatuto facultades polémicas ( relaciones Iglesia-Estado Vasco-navarro, carácter de la enseñanza, régimen de cultos, etc.) daría al traste con la unanimidad alcanzada. Toda la Izquierda navarra se alzó contra la maniobra clericalista.

Eliminada por requisito gubernamental de la República toda posibilidad de que un Estatuto confesional fuera aprobado, el proceso estatutario vasco entró en una nueva fase en la que el Estatuto unitario llevó las de perder. En junio de 1932, enfrentados a un nuevo proyecto mucho más centralista y escorado hacia Vizcaya, los ayuntamientos navarros, desorientados y recelosos, optaron por descolgarse del proceso.

Pese a ello hubo importantes sectores disconformes, entre los cuales, los nacionalistas vascos, que prosiguieron durante los meses siguientes los intentos de enderezar este polémico resultado. La propaganda, se pensó, había fallado.

Los hermanos Estornés Lasa no se habían olvidado, ni mucho menos, de Isaba. En esta localidad de 1.157 almas, tras la dimisión de los 9 concejales elegidos en abril de 1931 por el artículo 29, las elecciones extraordinarias de mayo habían colocado en el Ayuntamiento a 6 "derechas" y 3 republicanos. Su participación en las Asambleas estatutistas había sido casi nulo; sólo se sabe que votaron por "ningún Estatuto" y que de existir alguno, lo preferían, como hijos de un valle tradicionalmente liberal, laico, es decir, sin la venenosa enmienda concordataria. Aún así, se constituyó una célula del PNV con dos maestras y un hermano Estornés, Mariano. Esta célula, en estrecho contacto con Bernardo Estornés y el Napar Buru Batza, organizó, el 2 de octubre de 1932, el primer mitin nacionalista conocido en el valle, con la participación de Manuel Irujo, Mercedes Kareaga, José Antonio Aguirre y Ariztimuño "Aitzol". Por lo demás, la participación de nuestro biografiado en los actos del Partido fue más bien discreta, dedicado a actividades culturales mucho más afines a su modo de ser que las directamente políticas.

Una de estas actividades fue el libro escolar. Uno de los principales problemas con los que tropezaba el renaciente movimiento de escuelas vascas ( ikastolak) en 1931 fue el de la escasez de textos escolares en euskera. El Xabiertxo de López Mendizabal, editado hacía más de un lustro, se había agotado. Estornés, que desde adolescente había manifestado una marcada vena pedagógica y publicitaria, redacta un texto, Sabin euskalduna, que, vertido al euskera por Agustín Zumalabe e ilustrado por "Txiki" y Santos Echeberría, tuvo un gran éxito.

Otro era la carencia de un texto sintético, de un Manual de Historia Vasca adecuado a las necesidades escolares. Eusko Ikaskuntza venía insistiendo desde su creación en 1918 sobre ello. La falta de monografías previas obstaculizaba todos los intentos, que la institución trató de subsanar mediante la creación de premios que quedaron desiertos. Luego, encargó a Bonifacio de Echegaray la elaboración de un libro basado en su artículo Vasconia de la Enciclopedia Espasa. Las entregas se iban eternizando...

Dos socios de Eusko Ikaskuntza, ambos navarros, habían, sin embargo, optado también por emprender la tarea. Uno fue Bernardino de Estella que, a fines de 1931 publica en Bilbao su Historia Vasca. Otro, Bernardo Estornés, que, a comienzos de 1933 , da a la luz en Zarautz su Historia del País Basco, con ilustraciones y mapa. Ambas obras, de marcado carácter nacionalista, eran lo que el nacionalismo vasco estaba esperando. Llegados a este punto, los directivos de EI encargan a Estornés una versión infantil en euskera de su historia, que éste realiza encomendando la traducción a Andrés Arcelus.

El éxito de venta abre a Estornés al campo de la edición. Su actividad redobla. Entre 1933-1934 crea la editora "Beñat Idaztiak" y la " Colección Zabalkundea" para la que consigue más de 2.000 suscripciones, un auténtico récord en su época. El Consejo Asesor de Zabalkundea lo constituyeron Angel Irigaray, José de Ariztimuño, P. Alzo y José Miguel de Barandiarán. Su hermano Mariano, licenciado en Filosofía y Letras, participa también en la tarea. El exceso de trabajo -Eusko Ikaskuntza, la editora, la Academia de Comercio, sus escritos e investigaciones- le obligan a descansar durante un mes ( verano de 1934), ocasión en la que introduce en la SEV al joven Agustín Zumalabe, reconstructor, tras la guerra, de la Sociedad. Algo después delega en Zumalabe parte de su trabajo en ésta y en su hermano José el de la Academia.

En 1935 decide dedicarse de lleno a las tareas editoras y publicistas. Aparecen artículos suyos en diarios y revistas. También libros: dentro de la " Colección Zabalkundea" publica en 1935 sus Historia Vasca. Euskal Edestia e Indumentaria Vasca con gran número de ilustraciones.

Los restantes títulos editados en ella fueron: "Blancos y Negros" ( 1934) de Campión, "El hombre primitivo en el País Vasco" ( 1934) de Barandiarán, "Narraciones Vascas" ( 2 vols., 1934) de Campión, "Castillos medievales de Navarra" ( 2 vols., 1934) de Altadill, "Historia de la Monja Alférez Catalina de Erauso" ( 1934), "Garoa" ( 1935) de Domingo Aguirre, "Narraciones Vascas" ( III, 1935), "Aspectos de la vida profesional vasca" ( 1935) de Thalamas Labandibar, "Elerti" ( 1935), "La Democracia en Euzkadi" ( 1935) de J. de Urkina ( Ariztimuño), "Literatura Oral euskerica" ( 1936) de Manuel Lecuona, "El genio de Navarra" ( 1936) de Campión, "Don García Almoravid" ( 1936) de Campión y el vol. III de "Castillos..." de Altadill ( 1936). Una edición del Fuero de Zuberoa, con su correspondiente traducción al castellano, se hallaba ya compuesta, aunque sin tirar definitivamente, cuando estalla la guerra.

Pero el proyecto más ambicioso de Estornés rebasa el de una mera colección literaria. Un prospecto de esos meses da cuenta de la preparación de lo que luego, muchos años después, sería la Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco. Estornés traza entre 1935-1936 las líneas maestras de la misma. Recluta colaboradores entre lo más formado del movimiento vasquista del momento: Aranzadi, Ariztimuño, Azkue, Barandiarán, P. Donostia, Echegaray, Gárate, Irigaray, Campión, Lafitte, Lecuona, Orixe, Veyrin, etc. El prospecto tampoco llegó a repartirse debido a la guerra aunque algunos ejemplares subsistan, aún hoy, como elocuente testimonio de aquel proyecto.

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Guerra y primer exilio

La guerra civil sorprende a Estornés afincado, junto con varios hermanos, en San Sebastián. Asiste a los primeros momentos de la lucha en las calles y a la formación de una columna para auxiliar Vitoria, a la salida de los militares de Loyola para tomar la ciudad, a su retirada y asedio. Mientras, en su localidad natal, Isaba, elementos falangistas lo buscan a él y sus hermanos con las intenciones que son de suponer. Días antes de la caída de la ciudad en manos de los sublevados contra la República, visita al ciego y casi centenario Campión que le manifiesta su horror, su condena de la rebelión. Una viuda reciente asiste a la entrevista, además de varios familiares de Campión. Dos de sus sobrinos más queridos ( Campión no tuvo hijos), se hallan entre los militares rendidos en los cuarteles de Loyola. El 13 de setiembre entran las fuerzas navarras en Donostia. El 14, el "Diario de Navarra" publica la adhesión de Campión a la Junta Nacional de Burgos. ¿ A quién creemos?

Entretanto, la familia Estornés Lasa espera en Zarautz a que amaine "la militarada". Muchos piensan que se trata de un pronunciamiento más, algo semejante, como mucho, al golpe de Primo de Rivera. El 8 de setiembre pasa Bernardo, con lo puesto y dinero para 20-30 días, en un vaporcito a San Juan de Luz, junto con Ramón Laborda, el promotor del espectáculo de Pospoliñas, Ignacio Barriola , Pío Montoya y otros. En Donibane pululan ya los refugiados. A los días de la caída de Donostia, aparecen Mariano y Alfonso Estornés. El otro hermano varón, José, protagonizaría directamente la guerra hasta 1939. Una prima bearnesa, Marie-Jeanne, lleva a los huidos a su casa de Billére, cerca de Pau. Allí había una buena Biblioteca que...

Pero también en Europa el panorama se ensombrece. En el invierno de 1937 los tres hermanos, Alfonso, Mariano y Bernardo, son confinados en el Norte de Francia, en Lille. En esta ciudad, una excelente Biblioteca Universitaria proporciona abundante material que Estornés, sobrado de tiempo y vacíos los bolsillos, no va a desaprovechar: Compte, Bergson, Kant, los geógrafos Brunhes y Martonne, las grandes Enciclopedias, H. Délacroix, etc.

A comienzos de 1938 la idea de volver se perfila como algo inalcanzable. Marchan a Le Havre con el designio de partir hacia América y, desorientados, nuevamente a Pau. El Anschluss y la Conferencia de Munich dejan pocos resquicios a la duda. A la caída de Barcelona, en enero de 1939, se les sumó José Estornés, comandante de gudaris rendido en Santoña, condenado a muerte, canjeado, combatiente en Cataluña, procedente de un campo de concentración. En marzo las tropas alemanas ocupan Checoeslovaquia, en setiembre Polonia. Iba siendo urgente salir de un continente cada vez más abocado a una guerra generalizada. En Francia ya no se podía transitar sin salvoconducto especial, muy limitado. Oleadas de refugiados, procedentes del Este, tratan de escapar de Europa. El grupo fraternal se disuelve a tenor de las cada vez más difíciles posibilidades de obtener visados y dinero para los pasajes.

Estornés y su mujer, Ignacia Zubizarreta, con la que acaba de casarse el 8 de noviembre de 1939 al conseguir ésta salir de Gipuzkoa, logran, tras inverosímiles peripecias y merced a diversos comités de apoyo al refugiado, embarcar en Marsella rumbo a Chile en diciembre, llegando a Santiago el 4 de enero de 1940. Les acompaña un escueto equipaje, parte del cual, los dos volúmenes del "Diccionario" de Azkue...

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El exilio americano

Viven los primeros meses de la ayuda chilena al refugiado; la Presidencia de la República la desempeña D. Pedro Aguirre Cerda, abogado y profesor universitario defensor de la causa republicana, hombre cordial y oriundo vasco. Mientras tratan de orientarse, montan un laboratorio doméstico en el que preparar productos de perfumería ( inesperada "vocación" descubierta en París, por necesidad, a falta de otra cosa). Difíciles comienzos que lo hubieran sido aún más sin la ayuda providencial de un miembro del Centro Vasco, Victoriano García Atxabal, vizcaino de Ea, generoso protector de la oleada de refugiados. Llega Mariano, el inseparable hermano, procedente de Santo Domingo, en febrero. Nace en noviembre su primera hija, ésta que esto escribe…

En 1941 comienza a publicar Estornés la revista "Batasuna", como órgano de los vascos de Chile, que es sustituida, en 1943 por una más política, "Euzkadi", en la que también colabora. Con la salida del mundo de los perentorios aprietos económicos, vuelve, poco a poco, la posibilidad de estudiar e investigar. La Biblioteca Nacional de Santiago abre sus generosas puertas. Pero, hay que vivir; en 1946 organiza una industria de reciclaje de cristal que será la empresa básica de la familia hasta la vuelta a la añorada Euskal Herria. Nace al siguiente su primer hijo, Garikoitz. Ha ido reconstruyendo Estornés una biblioteca vasca para sustituir a la perdida en 1936; también en Santiago de Chile podían encontrarse obras de Caro Baroja, Gallop, Moret, Bosch Gimpera, etc.

En 1952, tras el nacimiento de su segunda hija, Iziar, publica en la editorial vasco-argentina "Ekin" dirigida por Andrés Mª de Irujo e Isaac López Mendizabal su Estética vasca. Son también años de extensas lecturas y estudios de Bloch, Bernheim, Brodrick, Lantier, Dunn, Dobzhansky, Saussure, Bally, Vossler, Sapir, etc. En 1956 envía una ponencia al I Congreso Mundial Vasco celebrado en París.

En 1958 la familia Estornés-Zubizarreta, con el tío Mariano Estornés, embarca por fin en Valparaíso rumbo a Europa. En Buenos Aires quedan los originales de una segunda obra de Estornés publicada en 1959 por "Ekin": Eneko Arista, fundador del Reino de Pamplona, y su época.

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El retorno a Euskal Herria

Reinstalado en Donostia, Estornés se hace reexpedir su Biblioteca desde Chile a fin de que su vuelta pase más desapercibida. La idea, largamente acariciada en el exilio, es la de volver a montar una Editorial. El capital es pequeño, los gastos han de ser los esenciales, el clima político resbaladizo; todo lo relacionado con la letra impresa suscita sospechas.

Nos hallamos en el inicio de un nuevo período en la vida del país: estabilización, tecnocracia, cambio del equipo gubernamental elegido por Franco ( primeros ministros del Opus Dei). En mayo de 1958 se acaba de promulgar la Ley de Principios Fundamentales del Movimiento. En Euskal Herria, comienzan a volver algunos exiliados -Segundo Olaeta, Barandiarán-, el euskera repunta, temeroso, en alguna emisora y publicación ( Egan, Kulixka Sorta, Zeruko Argia, Jakin), en la ikastola clandestina de Elvira Zipitria, en la música ( Enarak, Soroak, canciones de N. Etxaniz), Euskaltzaindia revive penosamente, Tovar intenta sacar a los estudios vascos del ostracismo, Caro Baroja publica dos importantes títulos. Pero el "libro vasco" es aún tabú.

Estornés reanuda la relación con los amigos que quedan -Francisco Unzurrunzaga, de la imprenta y editora "Itxaropena", que le acoge fraternalmente, José de Arteche y Fausto Arocena, bibliotecarios de la Diputación, Jesús Elósegui, el librero Jiménez de Aberásturi, el ex empleado de Eusko Ikaskuntza Eustasio Arrue, el ex director de "El Día" José Lecároz, el que fuera socio-alumno de Eusko Ikaskuntza Julio Caro Baroja-; anuda nuevas amistades - Nemesio Etxaniz, el librero Arbelaiz, el lingüista Koldo Mitxelena, el publicista navarro José María Iribarren, el P. Berriochoa, Juanito San Martín, Isidoro de Fagoaga, Miguel Pelay, el P. Antonio Zavala, Gaizka Barandiarán, Juan Garmendia Larrañaga, Federico de Zavala, Luis Peña Basurto y su hijo Peña Santiago, el escultor Nestor Basterrechea, que le presentará al también escultor Oteiza. Uno de estos amigos pone en relación a ambos hermanos con Angel Cruz Jaca y la "Academia Errante", suerte de tertulia clandestina que agrupó, a fines de los 50 y comienzos de la siguiente década, a opositores al Régimen de muy diferentes procedencias y talantes como Martín Santos, Busca Isusi, Valle Lersundi, Mitxelena, Uría, Ayestarán o Reyes Corcóstegui.

En un entresuelo de Donostia, ciudad veraniega del Caudillo, clausurado e intervenido por Falange, desentierra Estornés, no sin precauciones y tras 22 años, parte importante de los fondos de la vieja Editorial de la preguerra. Amigos y familia -también el portero del inmueble- habían escondido convenientemente el depósito.

La Colección Auñamendi comienza a publicar sus libros ese 1958 bajo la cobertura legal, hasta 1962, de Itxaropena; de otra forma, cualquier iniciativa de ese género, obra de un exiliado, hubiera tropezado con insuperables trabas administrativas. La elaboración de las primeras suscripciones se organiza en el domicilio con la ayuda de Itxaropena, grupo "Aranzadi", Amigos del País y listas recuperadas de la preguerra. La llegada, en un solo día de 70 suscripciones, pese a las circunstancias, es indica que existe un rescoldo; hay que reavivarlo.

La peligrosa censura gubernativa de los libros la esquiva con ingenio Estornés mediante dos procedimientos:

1º Autocensura y composición de unos pocos ejemplares susceptibles de ser eliminados en caso de tachaduras y comentarios de los censores.

2º El envío de originales y/o libros directamente a Madrid, eludiendo, mediante la agencia ad hoc del vasco Luis Madariaga, el paso por la quisquillosa Delegación de Gipuzkoa, mucho menos indulgente que la central Dirección General de Información dependiente del Ministerio de Información y Turismo. Las autorizaciones todavía se expiden a tenor de la orden del Ministerio de Gobernación del 15 de julio de 1939.

El nº 1 corresponde a la novela de ambiente roncalés "Oro del Ezka", escrita por su hermano Mariano, pronto reeditada. El siguiente título de la encubierta Editorial es el primer volumen de una de las obras más paradigmáticas de Bernardo Estornés, Orígenes de los Vascos ( 1959), cuyas siguientes entregas marcarían jalones hasta 1966 erigiéndose en un auténtico éxito editorial en el reducido ámbito de los estudios vascos. Ese mismo año 1959 da a la luz también El ducado de Vasconia. La Editorial recoge la producción de autores de la preguerra ( Urquijo, Arocena, Barandiarán, Labayen) a los que vienen a sumarse otros nuevos como Mitxelena, Arbeloa, Juan Garmandia, etc.

También publican los hermanos Estornés, cuando nadie se atrevía a hacerlo, casi toda la interesante e inconformista producción de la "Academia Errante".

El año 1963 marca un jalón en la Editorial; Estornés y Jorge de Oteiza "conectan" y aparece en la "Colección Azkue" de Auñamendi un libro destinado a causar enorme impacto en un sector importante de la juventud y gran escándalo en muchas personas de orden: Quosque tamdem...! Oteiza será el apóstol de la mutación estética e intelectual vasca de esos años a través de una muy peculiar reflexión sobre las raíces culturales arquetípicas en relación con la vanguadia: "Escribo hacia atrás. Miro adelante, pero voy retrocediendo". Ese apasionado ( y contradictorio) "avanzar retrocediendo" es lo que la nueva generación nacionalista ( o afín) de la postguerra está esperando. Son tiempos de urbanización descontrolada, segunda industrialización, inmigración, anomia, bien retratados por Guerra Garrido. Suenan Celaya, Otero, Figuera, Martín Santos y también la primera ETA, Labéguerie, el contubernio de Munich, Krutwig, Ricardo Arregui, caso Grimau, Aresti. Se gesta el "Aberri Eguna" de Gernika.

Otro jalón fue la I Feria del Libro y del Disco vascos celebrada en Durango entre octubre y noviembre de 1965 y a la que Auñamendi acudió como principal Editorial del País.

En 1966 Euskaltzaindia/ Academia de la Lengua Vasca nombra a Estornés, pese a la enemiga de los Estornés Lasa al traído y llevado uso de la H en el euskera unificado en gestación, Académico correspondiente de la misma. El Instituto Americano de Estudios Vascos de Buenos Aires hace otro tanto.

La Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco, idea largamente rumiada desde la preguerra, va siendo preparada con mimo y cuidado por esos años. Sistemáticamente todo el tiempo libre lo emplean Mariano y Bernardo Estornés en recorrer el país, tanto en su vertiente francesa como española, reviviendo recuerdos y contactos, asimilando los cambios y aprovechando para fotografiar hasta el último rincón del mismo. La obra la concibe Estornés dividida en tres grandes cuerpos: Diccionario Enciclopédico Vasco, Enciclopedia Sistemática, Bibliografía General Vasca. Este último cuerpo está ya elaborado por Jon Bilbao, profesor de la Universidad de Nevada ( Reno), que ha vuelto de su exilio en los EEUU. La "Eusko-Bibliographia" irá precedida de una inusual guía en cinco idiomas: euskera, castellano, inglés, francés y alemán.

Pero los últimos 60 van a estar repletos de sobresaltos. El nacionalismo ha prendido con fuerza en algunos sectores de la juventud vasca; la respuesta violenta a la Dictadura atrae a algunos de sus miembros. La Universidad se "mueve", el Régimen inicia una semiapertura. En 1966 se aprueba la Ley de Prensa e Imprenta de Manuel Fraga cuya aplicación, sometida a altibajos, va a suponer un avance en el terreno de la libertad de expresión. Sin embargo, una orden gubernativa impone nuevas restricciones en 1968; las obras de carácter "local" deben de ser sometidas, velis nolis, a la Delegación Provincial donde funcionarios, también "locales", saben muy bien quién es y qué hace cada uno. Auñamendi, junto con todas las restantes Editoriales del Estado, es convocada a Madrid donde Robles Piquer les "lee la cartilla".

Afortunadamente, el ingenio y la estructura provincial del país van a conjugarse para proporcionar una solución. Dado que la Delegación es de Guipúzcoa y ninguna de las publicaciones proyectadas -incluida la Enciclopedia- versaba sobre temas meramente provinciales ( locales) sino "vascos", Estornés vuelve a presentar en Madrid sus proyectos. Son días de zozobra en los que se juega el todo por el todo. El 2 de agosto es asesinado Melitón Manzanas en Irún; comienzan los Estados de Excepción" que, en enero de 1969, alcanzan a todo el territorio del Estado.

En los ejemplares del primer volumen de la Enciclopedia, dedicado a la Literatura, obra del mismo Estornés, la censura corrige y tacha varios extremos, entre los cuales varias referencias a los Fueros y a Iparraguirre. El perjuicio, en caso de retirada de edición, es considerable. Y se solventa mediante la impresión, sobre los textos censurados, de varios manchones dorados... que desaparecen en las ediciones siguientes.

Esta Literatura que alcanzaría 5 tomos ( 1969, 1970, 1973, 1974 y 1981), sucede a las de Mitxelena ( 1960) y Villasante ( 1961), pero subsanando un gran vacío apuntado por Oteiza a Estornés ( "sigo sin saber cómo escriben los vascos"): la traducción al castellano de múltiples textos antológicos de cada autor reseñado, por un especialista, el poeta "Gaztelu".

Desde este momento, cada nuevo volumen, elaborado y distribuido sorteando toda clase de dificultades, tiene su historia propia que algún día será conocida. La creación de un Diccionario Castellano-Euskera dota a la obra de un poderoso elemento normativo en relación con la lengua vasca. El afincamiento de una Universidad, la del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea, facilitará, por otra parte, en los 70 la elaboración de muchos de sus artículos.

También a finales de los 60, Estornés, muy aficionado a la poesía y propietario de una cuidada biblioteca poética, hace sus primeros escarceos en este género literario, con el que gana el primer premio en los Juegos Florales de Sangüesa de 1967 y 1968. En 1978 publicará en castellano, con traducción al euskera, su Cantar de Roncesvalles, en 1980 Cuentos roncaleses, poemas y otras cosas navarras y, en 1981, el Cantar de Kixmi. En el segundo de estos títulos recoge hechos acaecidos en su infancia roncalesa tal como llegaron a sus oídos siendo niño.

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¡ Otra vez elecciones !

La Transición política ( 1975-1977) supone un respiro al desaparecer, paulatinamente, los engorrosos trámites y las ocultas celadas administrativas. Pero, la agitación política que la misma conlleva depara más de un sobresalto ocasionado por amenazas y llamadas anónimas de quienes no se resignan a abandonar definitivamente las posiciones ocupadas desde la guerra. Un sistema de alarma organizado por Estornés en aquellas delicadas circunstancias todavía se guarda en algún rincón de la veterana Editorial.

Los gajes de la edad no interrumpen el inflexible horario de trabajo de este veterano escritor. Una nueva aportación cumbre es la Historia General de Euskalerria, seis volúmenes sobre las Epocas romana, vascona y pamplonesa que abarcan desde los años 221 AC hasta 1234. Se van publicando dentro del cuerpo Sistemático de la Enciclopedia Auñamendi desde 1981 hasta 1989, cuando Estornés cuenta ya con 82 años bien conservados.

Una sorpresa agradable fue el descubrimiento en los desvanes de la Diputación de Gipuzkoa, en l983, del Archivo de la Sociedad de Estudios Vascos y, junto con él, la correspondencia de Estornés con diversas personalidades de la preguerra. Eusko Ikaskuntza-Sociedad de Estudios Vascos había renacido en 1978 en Oñate tras las gestiones realizadas por diversas personalidades y antiguos socios como Agustín Zumalabe, Angel Irigaray, Joaquín Yrizar y él mismo.

Una muestra más de la variedad de intereses de Estornés fue la Etnología y Sociología de los Vascos (1984) y El Sistema de las Ciencias publicado en la RIEV en 1990.

En 1994 aparece su Canto y cantares de Euskalerria en el que se recogen unos doscientos poemas de diverso estilo.

En 1992 Eusko Ikaskuntza le otorga el Premio "Manuel Lekuona" en el Salón del Trono de la Diputación de Gipuzkoa.

Como suele ocurrir en estos casos, aunque tarde los homenajes se multiplican. Al año siguiente, su filial, Euskaltzaindia, le nombra Académico de Honor de la corporación; la Feria de Durango le dedica un acto público y una reviviscencia de la Academia Errante le otorga una placa.


Sus últimas publicaciones son: Memorias. Recuerdos y andanzas de casi un siglo ( Auñamendi", n. 143 144, 1996, 352 pp.) y el Diccionario español-uskara roncalés/Erronkariko uskararen hiztegia ( Edit. Gobierno de Navarra. Pamplona, 1997, 500 pp.; la colaboración de Koldo Artola).

Idoia Estornés Zubizarreta

NOTA. Para la redacción de esta semblanza he contado como base fundamental, con las Memorias ( 1996) de mi padre.

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BIBLIOGRAFIA

Bibliografía, Historia y Orígenes Vascos

1. Erronkari ( El Valle del Roncal ). Impr. La Académica. Zaragoza, 1927, 15/21 cm., 292 pp.

2. Euskal Idazlasterra. Taquigrafía vasca. Impr. La Académica. Zaragoza, 1929, 16/23 cm., 36 pp. Idazkayak ( Ejercicios ).

3. Artistas anónimos. Nuestros pastores. Sus objetos usuales. La talla y decoración de la madera, especialmente de la de boj. Motivos decorativos. ( Separata de la "Rev. Internacional de Estudios Vascos" ). San Sebastián, 1930, 17/25 cm., 32 pp.

4. El Valle de Erronkari. Arte popular infantil. Tejidos, bordados y cucharas pastoriles. ( Separata de la "Rev. Internacional de los Estudios Vascos" ). San Sebastián, 1930, 17/25 cm., 16 pp.

5. Sabin Euskalduna. Eusko umeei euskeraz irakurtzen erakusteko bigarren idaztia ( versión euskérica de A. Zumalabe ). Edit. "Beñat idaztiak". Donostía, 1931, 13/20 cm., 128 pp.

6. Mapa Vasconia Euzkadi. Editorial Vasca. Zarauz, 1932, 61/81 cm.

7. Historia del País Vasco. Historia política. Organización social. Cultura científica y artística. Vida económica. Derecho. Religión. Costumbres. Expansión exterior. Bibliografía. Edit. "Beñat Idaztiak". Impr. Editorial Vasca. Zarauz, 1933, 15/22 cm., 448 pp.

8. Resumen bibliográfico vasco. Impr. Diputación de Guipúzcoa, San Sebastián, 1933, 17/25 cm., 16 pp.

9. Historia vasca. Euskal edestia. "Colecc. Zabalkundea" , núm . 12. ( Versión euskérica de A. Arcelus ). Impr. Editorial Itxaropena. Zarauz, 1935, 13/18 cm., 124 pp. ( edición castellana y edición euskérica ).

10. Indumentaria baska. "Colecc. Zabalkundea", 9. "Beñat Idaztiak". Donostía, 1935, 13/18 cm., 152 pp.

11. Estética vasca. Paisaje. Arte. Belleza. Edit. Ekin. Buenos Aires, 1952, 11/18 cm., 360 pp.

12. Eneko Arista, fundador del Reino de Pamplona y su época. Un siglo de historia vasca: 752 852. Edit. Ekin. Buenos Aires, 1959, 11/18cm., 247 pp.

13. El Ducado de Vasconia. "Colecc. Auñamendi", 4 (Edit. Auñamendi, 1959 ) Impr. Itxaropena. Zarauz. 12/18 cm., 232 pp.

14. Orígenes de los Vascos. v. I. Civilizaciones primitivas. Albores históricos. ( Edit. Auñamendi, Donostía, 1959 ). Impr. Edit. Itxaropena. Zarauz. 18/26 cm., 418 pp.

15. Orígenes de los Vascos. v. II. Romanización. Testimonio y orígenes de la lengua vasca. ( Edit. Auñamendi, Donostía, 1961 ). Impr. Edit. Itxaropena. Zarauz. 18/26 cm., 496 pp. 2.edición, 1967.

16. Orígenes de los Vascos. v. III. El nombre étnico. Las huellas de los vascos primitivos por el mundo. Edit. Auñamendi. Donostía, 1965, 18/26 cm., 460 pp.

17. Orígenes de los Vascos. v. IV. Mensajes orales de las generaciones pasadas. Conclusiones particulares y generales. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1966, 18/26 cm., 468 pp.

18. Recuerdo de Erronkari ( Valle del Roncal ). Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1960, 16/21 cm., 16 pp.

19. Geografía histórica de la lengua vasca. v. I. ( Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1960 ). Impr. Edit. Itxaropena. Zarauz. 12/18 cm., 174 pp.

20. Geografía histórica de la lengua vasca. v. II. ( Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1961 ). Impr. Edit. Itxaropena. Zarauz. 12/18 cm., 168 pp.

21. Descripción gráfica de la costa vasca. ( I. de Sollube ). ( Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1961 ). Impr. Edit. Itxaropena. Zarauz. 12/18 cm., 176 pp.

22. Anteproyecto de Constitución del Estado Vasco. "Euzkadi" de Chile. Vasconia de Sarrail. Buenos Aires, 1963, pp. 504 512.

23. Fantasía y realidad vasca. v. I. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1963, 12/18 cm., 202 pp.

24. Fantasía y realidad vasca. v. II. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1964, 12/18 cm., 228 pp.

25 - 31. Diccionario Auñamendi Español Vasco ( Estornés Goikoetxea ). Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1965 1982, 12/18 cm.

32. Recuerdo del Valle de Salazar y Almiradío de Nabascués. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1966, 16/21 cm., 32 pp.

33. Recuerdo de Erronkari, Salazar y Nabascués. ( I. de Sollube ). Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1966, 16/21 cm., 60 pp.

34. Cómo son los vascos ( estudio comparativo ). Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1967, 12/18 cm., 187 pp.

35. Sobre historia y orígenes de la lengua vasca. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1967, 18/26 cm., 292 pp.

36. Historia General de los Vascos ( época romana ). Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1967, 18/26 cm., 192 pp.

37. Cancionero popular vasco ( J. M. de Arratia ). v. I . Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1968, 12/18 cm., 180 pp.

38. Cancionero popular vasco. v. II. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1968, 12/18 cm., 166 pp.

39. Cancionero popular vasco. v. III. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1971, 12/18 cm., 169 pp.

40. Geografía del País Vasco ( I. de Sollube ). (En colaboración con Mariano Estornés Lasa ). v. I. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1969, 12/18 cm., 232 pp.

41. Geografía del País Vasco. v. II. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1972, 12/18 cm., 142 pp.

42. Geografía del País Vasco. v. III. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1973, 12/18 cm., 152 pp.

43. Literatura vasca. v. I. En "E.G.I. del P.V.". ( Selección de textos de I. Goikoetxea "Gaztelu" ). Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1969, 20/28 cm., 720 pp.

44. Literatura vasca. v. II. En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1970, 20/28 cm., 584 pp

45. Literatura vasca. v. III. En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1973, 20/28 cm., 606 pp.

46. Literatura vasca. v. IV. En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1974, 20/28 cm., 574 pp.

47. Literatura vasca. v. V. En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1981, 20/28 cm., 622 pp.

48. Un cancionero vasco del s. XVI en Obanos. Impr. Dip. de Pamplona, 1970, 2 pp.

49. Cómo han sido y cómo son los vascos. Izakera ta Jazkera. Cáracter e Indumentaria. I. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1974, 17/24 cm., 542 pp. ( Bilingüe: Versión euskérica de José Bergaretxe ).

50. Cómo han sido y cómo son los vascos. Izakera ta Jazkera. Cáracter e Indumentaria. II ( bilingüe ). Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1975, 17/24 cm., 542 pp. ( Colección de arts. de varios autores ).

51. Munduan Euskal Erriaren gogoan. Aoz ao gogoratutako kondaira aurrea. La prehistoria recordada de viva voz. v. I. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1974, 12/18 cm., 166 pp. ( Bilingüe: Versión euskérica de Eguia ).

52. Munduan Euskal Erriaren gogoan. Aoz ao gogoratutako kondaira aurrea. La prehistoria recordada de viva voz. v. II. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1975, 12/18 cm., 178 pp.

53. Bilbao. En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1974, 20/28 cm., 233 pp.

54. Introducción a la problemática vasca ( Fernando Erro Lascuráin ). v. I. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1976, 12/18 cm., 164 pp.

55. Introducción a la problemática vasca ( Fernando Erro Lascuráin ). v. II. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1977, 12/18 cm., 274 pp.

56. Cristianismo ( vasco ). En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1977, 20/28 cm., 137 pp.

57. Cultura ( vasca ). En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1977, 20/28 cm., 36 pp.

58. El Cantar de Roncesvalles y otros poemas navarros. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1978, 12/18 cm., 216 pp.

59. Democracía ( vasca ). En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1978, 20/28 cm., 27 pp.

60. Lo que debe conocer todo navarro. Edit. Itxaropena, Zarautz, 1978, 21/15 cm. 16 pp.

61. Enseñanza ( vasca ). En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1979, 20/28 cm., 54 pp.

62. Cuentos roncaleses, poemas y otras cosas navarras. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1980, 12/18 cm., 272 pp.

63. Historia General de Euskalerria ( Epoca romana, 216 478 ). En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1978, 20/28 cm., 616 pp.

64. Historia General de Euskalerria ( Epoca vascona, 476 824 ). En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1980, 20/28 cm., 623 pp.

65. Historia General de Euskalerria ( Epoca pamplonesa, 824 1234. I ). En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1984, 20/28 cm., 637 pp.

66. Historia General de Euskalerria ( Epoca pamplonesa, sociocultura. II ). En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1987, 20/28 cm., 583 pp.

67. Historia General de Euskalerria ( Epoca pamplonesa, sociocultura. III ). En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1989, 20/28 cm., 582 pp.

68. España. En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1981, 20/28 cm., 40 pp.

69. Euskara. En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1981, 20/28 cm., 147 pp.

70. Euskaldunak. En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1981, 20/28 cm., 29 pp.

71. Euskalerria. En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1981, 20/28 cm., 127 pp.

72. El Cantar de Kixmi. Kixmiren Kantua. ( Bilingüe: Versión euskérica de I. Goikoetxea "Gaztelu" ). "Colecc. Auñamendi", n. 134. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1981, 12/18 cm., 248 pp.

73 .Fiesta. Año festivo vasco. En "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1982, 20/28 cm., 73 pp.

74. Guernica, en "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1984, 20/28 cm. 64 pp.

75. Etnología y Sociología de los vascos. "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1984, 20/28 cm., 476 pp. tomo I

76. Introducción al hecho moral vasco. "Colecc. Auñamendi", n. 139. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1988, 12/18 cm., 204 pp.

77. Introducción al hecho intelectual vasco. "Colecc. Auñamendi", n. 140. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1989, 12/18 cm., 207 pp.

78. Cultura Vasca, Bibliotecas y Sistema de las Ciencias. Rev. Intern. de los Estudios Vascos, año 38. T. 35. N. 1. Enero Junio 1990, 10 pp. San Sebastián.

79. Canto y cantares de Euskalerria. Poemario Nacional Vasco. "Colecc. Auñamendi", n. 141 142. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1994, 12/18 cm. 228 pp.

80. Bernardo Estornés Lasa. Memorias. Recuerdos y andanzas de casi un siglo "Colecc. Auñamendi", n. 143 144. Edit. Auñamendi. San Sebastián, 1996, 12/18 cm. 352 pp.

81. Diccionario español-uskara roncalés/Erronkariko uskararen hiztegia. Edit. Gobierno de Navarra. Pamplona, 1997, 15/23,5 cm. 500 pp.

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MARIANO ESTORNES LASA

Infancia y juventud

Escritor navarro nacido en Isaba ( Valle de Roncal) el 19 de noviembre de 1909.

Cuando contaba con 13 años marchó, junto con su hermano Bernardo, a Zaragoza, ciudad en cuyo colegio Santo Tomás de Aquino efectuó el bachillerato cuya Universidad estudió Filosofía y Letras. Junto con su hermano y el resto de la familia llegada en 1924 participa también, más adelante, en el movimiento vasquista que cunde en la colonia vasco-navarra, en especial entre los estudiantes. Con mayor inquietud literaria que su inseparable hermano mayor, devora la literatura que cae en sus manos, incluida la escrita en francés e incluso autores nada bien mirados entre los católicos de la época ( Pío Baroja, A. France).

Cercano a los mendigoizales, ingresa en las filas del Partido Nacionalista Vasco en los años finales de la Dictadura de Primo de Rivera, junto a sus hermanos Bernardo y José a los que acompaña a San Sebastián. En su pueblo natal constituyó una célula de este partido con dos maestras. Esta célula, en estrecho contacto con Bernardo y el Napar Buru Batza, organizó, el 2 de octubre de 1932, el primer mitin nacionalista conocido en el valle, con la participación de Manuel Irujo, Mercedes Kareaga, José Antonio Aguirre y Ariztimuño "Aitzol".

En 1933 participa en la aventura editorial ( Zabalkundea, Beñat Idaztiak) de su hermano Bernardo.

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La guerra civil

Los acontecimientos de julio de 1936 los van a vivir en Gipuzkoa, algunos muy de cerca. Varios de estos episodios los reescribió en 1965 en forma de un Diario del que sólo conocemos unos fragmentos y los títulares de los capítulos, que van, desde la noche del 18 de julio en su casa de Legazpi 5 hasta la caída de Gipuzkoa y su paso a Lapurdi.

Es de especial interés el relato que hace de la reunión de “la plana mayor del nacionalismo en Guipúzcoa” la noche del 18 de julio de 1936, noche en la que el Partido Nacionalista Vasco adopta su polémica decisión respecto a la guerra que se inicia. Son nueve horas dramáticas transcurridas en San Sebastián en la Academia Estornés, a pocos metros del Gobierno Civil de Gipuzkoa (calle Oquendo, actual Hacienda):


"Serían las 11 de la noche de aquel 18 de julio. Yo había llegado a Isaba el día 11, sin quedarme al Tributo de las Tres Vacas del día 13. Mis primas se extrañaban que no me quedara pues sabían que era de los que no faltaban a esa cita en Ernaz. Pero yo tenía no sé qué presentimiento, confirmado al llegar a Pamplona en la Roncalesa. En los urinarios públicos de la estación de autobuses las pinturas cubrían las paredes. Predominando los "Muera la República!». La Falange y el Carlismo estaban allí sin temer a represalias. Esto me alarmó. No comprendía que se insultara al Régimén que había surgido triunfante de unas elecciones libres. Alarmado, pues, tomé la Roncalesa y me presenté en casa, Legazpi, 5-1º, San Sebastián.

Como decía, ese día 18, hacia las once de la noche, después de cenar, llamaron a la puerta. Abrimos, sin más. Nuestra sorpresa fue grande al ver la calidad de los que buscaban un «asilo para pasar la noche». Alli estaban la plana mayor del nacionalismo en Guipuzcoa: Manuel de lrujo, José María Lasarte, Telesforo de Monzón, Ander Arcelus, Justo Antoñanzas, que los traía, de S.O. Vascos, vivía en la misma casa, como Pelayo Azcona, presidente de Soli. También en los pisos altos vivía la familia Múgica Herzog con chicos de poca edad.

Nuestra exclamación fue espontánea “A buen sitio venís. Nos llevarán a todos juntos”. Advierto que en nuestro piso funcionaba la Academia Estornés Ikastetxea, con un letrero de siete metros en el balcón. También era la sede de Beñat Idaztiak, con publicaciones muy conocidas como el Mapa de Euskadi -Vasconia, Historia del País Basko de mi hermano Bernardo y la colección Zabalkundea que iba en el tomo número 20 Castillos Medievales de Nabarra de Julio Altadill.

Los visitantes se instalaron en el comedor. La amanderia Eleuteria Lasa puso en la mesa una gran lata de galletas Olibet, una botella de Jerez y vasos. Los reunidos apenas probaron nada. Don Manuel no cesaba de hacer llamadas telefónicas. Don Telesforo, joven nervioso de porte distinguido se sentaba en el borde de la mesa. El comedor, de estilo vasco, aún se conserva. Nosotros les dejamos a sus anchas. Podían analizar tranquilamente la índole de los acontecimientos.

La reunión del comedor deliberaba principalmente la postura a adoptar por el partido, entonces no se decía PNV. La situación se agravaría rápidamente sabiendo ya lo de Navarra.

Se había acordado que cuando sonara el teléfono lo cogiera siempre uno de casa, para evitar complicaciones. Ocurrió que hubo una llamada de Madrid. Con el auricular tapado, los asistentes se ocultaron en la sala de la Academia, pues la llamada era para una madrileña que se hospedaba en el tercer piso. La señora bajó, habló con un familiar y se fue. La reunión continuó. Aquella noche no dormimos. Estábamos: Amanderia, nuestra madre Eleuteria Lasa, mis hermanos Bernardo y Alfonso y hermana pequeña Pilar. Una amiga de ella. Mi tía Martina Lasa y el que escribe.

La mañana del del 19 de julio de 1936 los reunidos salieron en grupo y se fueron a la misa de ocho de Los Capuchinos. Ya se había tomado una decisión. Irujo y Lasarte y probablemente Monzón, se dirigieron al Gobierno Civil, instalado en el chalet que existía en la calle Oquendo, donde ahora está la Hacienda. Informaron al gobernador civil, el navarro Jesús Artola, que el Partido Nacionalista estaba con la legalidad, con la República. Sin embargo, la extrema izquierda corrió el bulo de la «ambigüedad». Lo que a ellos siempre les pareció ambigüedad fue los escrúpulos de estar frente a Navarra. Este punto está aún sobre el tapete.

Recuerdo que al día siguiente (al mediodía), Radio San Sebastián, donde actuaba Molina, lanzaba a las ondas la música de Tantum Ergo. Pelayo Azcona bajó del cuarto y estuvimos de acuerdo que era la señal para la sublevación en Donostia-Guipuzcoa. Y nosotros no teníamos nada ( armas).

Vuelta a Donosti donde el zafarrancho estaba en su apogeo. Mientras el nacionalismo, con los mendigoizales, se organizaba, los grupos, sin mandos superiores, asaltaban el Gran Casino, el Gobierno Militar y el María Cristina. Aunque también fue resurgiendo entre ellos la organización, sobre todo cuando pudieron disponer de armas sacadas de Loyola, golpe de mano, mientras se negociaba su total rendición.

Mis recuerdos me traen a un Donosti sucio -como una persona que no se lava. La basura, sobre todo papeles, llenaba las calles. El agua cortada desde Navarra. Colas a las fuentes del Boulevard. Cuando pasaba un avión rebelde ni se deshacían aunque tirara sus bombitas. Se le insultaba con el mejor repertorio. Se le tiroteaba con pistolas, desde la calle, balcones y tejados».

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Exilio

Espera primero, junto con Bernardo, en Zarautz a que amaine "la militarada". Muchos piensan que se trata de un pronunciamiento más, algo semejante, como mucho, al golpe de Primo de Rivera. El 8 de setiembre pasa Bernardo, con lo puesto y dinero para 20-30 días, en un vaporcito a San Juan de Luz. A los días de la caída de Donostia, aparecen Mariano y Alfonso Estornés. El otro hermano varón, José, protagonizaría directamente la guerra hasta 1939. Una prima bearnesa lleva a los huidos a su casa de Billére, cerca de Pau. Luego tienen que itinerar, según relata en los fragmentos de su Diario:

“A San Juan de Luz ( Ziburu) en Piarres Baita, donde estaba B(ernardo).

A Billére-Pau-casa de Marie-Jeanne.

A Lille Nord-Entramos en Bégica. Nos echan. Vuelta a Lille.

De Lille al Havre-Normandía-. De paso hemos visto Amiens y su catedral.

En Havre está el Normadie, el buque más grande de su tiempo. La policía nos trata mal. El comisario nos recibe con insultos.

Volvemos a Pau. Alquilamos una casita en Ch.de Loups.

Se declara la guerra Francia-Alemania de Hitler.
Me obligan a enrolarme en el Ejército Francés.

Ese mismo día me voy a Capbretón donde está PP ( José). Antes he dormido en Bayona, de extranjis, en el piso donde está mi amigo montañero Sheve Peña.

De Capbretón a Burdeos. Aquí encuentro amigos, uno de los Irujos.

La gente está visando para Sto. Domingo. Lo hago. Estoy en una pensión, sólo dormir, de rue Rempart.

Tengo suerte. Una mañana me encuentro con Jesús de Galíndez –gran amigo- en la plaza de Quincoces.

He dejado mi boleto para Sto. Domingo. Corro, pues será para el primero que llegue del Partido.

Bermeosolo, muy campechano, me cita en el tren del Havre. Y vamos de nuevo a este puerto.

Allí embarco en el buque francés “Flandre”. En ocho días estamos en Sto. Domingo.

Primero desembarcamos en la isla de S. Thomas. Como unos huevos fritos con tocino. Cambio los billetes argentinos por dólares ( sic).
Hemos visto la isla de Puerto Rico, de noche. Sus luces como enjambres de estrellas.

3 meses en Ciudad Trujillo. Logré cierta amistad con el Cónsul de Chile, el escritor Don Víctor Domingo Silva. Me paseo muchas veces con Guido, su hijo. Me visan para Chile.

Me voy a Haití por tierra, en autobús. Aquí tengo que visar de nuevo para Panamá. Embarco en P. Prince, en el Ancón, buque americano.

En 3 días estamos en el Canal. Desembarco en Cristóbal. Allí está el barco chileno… Me falta papel de salida y es domingo. Un empleado negro consigue que me abran la oficina. Todo listo.

Pasamos el bello Canal de Panamá. Vamos tocando los puertos de Guayaquil, Callao. En Lima me saco una muela (6 dólares). No paramos hasta Valparaíso. Aquí tomamos el tren de Santiago ( de Chile). Dormimos en la calle Puente, en una pensión. En el Centro Vasco me dicen que han llegado Bernardo e Iñasi. C/ Catedral 1360.

Compramos una cama. Y ya estamos aquí para 18 años. Debo descontar los meses de Caracas.

Corre el 1957. Me voy en avión a Caracas. Un Spantax averiado que hay que reparar en Antofagasta. No falta tampoco una tremenda tormenta tropical.

A media noche en Panamá. Al día siguiente, avión a Venezuela. Pasamos por Colombia. Allá abajo el río Magdalena. Aterrizamos en Maracaibo. Calor de horno. El avión se llena de gente para Caracas. Gente de pie como si se fuera en autobús. Las “aeromozas” nos sirven champagne. Los oídos me silban. Aterrizamos en Maiquetia –Caracas-. Allí están Pepe y Luz y los chicos, Leire, Itxaso y Betiri.”


Bernardo había llegado a Santiago el 4 de enero de 1940; Mariano, el inseparable hermano, procedente de Santo Domingo, en febrero de ese mismo año.

Al primer trabajo accede de la mano de otros vascos, en el restaurante El Peñón de Santiago. Luego, desde 1946 en una industria de reciclaje de vidrioque será la empresa básica de la familia hasta la vuelta. Entretanto atesora una selecta Biblioteca americanista, fruto de su curiosidad por la cultura en especial latinoamericana.

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Regreso y carrera como escritor

En 1958 siempre con la familia Estornés-Zubizarreta, embarca de vuelta en Valparaíso rumbo a Europa.

En Donostia, es cofundador, junto con su hermano Bernardo, de la Editorial Auñamendi cuya colección se inicia con su primera novela.

Participa en la semiclandestina Academia Errante, núcleo oposicionista al Régimen de los años 60.

Es autor de novelas, bibliografía y obras generales, o de asunto ajeno al País Vasco, en las que, sin embargo, se contienen aportaciones de interés para la historia del mismo ("Euskalerriaren Alde", 1931). Destacan las novelas Oro del Ezka (Zarautz, 1958, 391 pp. y 51 fotografías originales), de la que se hizo una segunda edición; Los Errotazar-Soroa-Larralde (Zarautz, 1960), y de Gentes Vascas en América (Zarautz, 1961).

En colaboración con su hermano Bernardo ha publicado Recuerdos de Erronkari, Salazar y Navascués, Recuerdo de Erronkari, Cómo son los vascos (Zarautz, 1967), La Costa Vasca (Zarautz, 1961) y Geografía del País Vasco (3 vols., San Sebastián, 1969).

A él se deben además los trabajos El Perú de los conquistadores, en "Lope de Aguirre descuartizado", Academia Errante, 1963; Viaje a los arcanos de nuestra historia: los tunturres de Ituren y Zubieta, 1er. Premio Merindades de Navarra, en los Juegos Florales de Sangüesa, de 1970.

Entre 1973-1975 publica en "El Pensamiento Navarro", 45 reportajes sobre Viajes por Navarra.

Traducciones: Autour d"un foyer bosque, de P. Lhande, Col. Auñamendi n.° 104; Atxaita y Le mariage en Haute-Soule, de Jean de Jaureguiberry; Siluettes basques, de Mayi Elissague y L’enseignement primaire dans le Pays Basque. Labourd, Bassenavarre et Soule. Todas ellas incluidas en diversos volúmenes de Col. Auñamendi.

Propietario de una biblioteca especializada, escribe para la Enciclopedia Auñamendi diversos artículos referentes a la acción de los vascos en América, biografías y temas geográficos, destacando artículos tales como América, Argentina, Bolivia, Canadá, Centroamérica, Chile, Ecuador, etc. biografías y temas diversos.

Fallece en Donostia el 16 de agosto de 1997.

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