| BERNARDO
ESTORNES LASA
En las Memorias de Bernardo Estornés Lasa
subtituladas "Recuerdos y andanzas de casi
un siglo" se traza, con estilo más
que personal, la trayectoria vital del patriarca
de los Estornés Lasa.
También la de más de un navarro
medio que, nacido en la primera década
del siglo, acabó afincándose en
Gipuzkoa, donde tantos apellidos de origen toponímico
delatan a las claras su procedencia. Gipuzkoa,
particularmente Donostia, como foco de atracción
de una Navarra de demografía excedentaria.
Gipuzkoa, como la Modernidad al alcance de la
mano para una Navarra que comienza a sacudirse,
a duras penas, los celajes del s. XIX.
Bernardo Estornés nace en un recóndito
y nevado pueblecito del Pirineo navarro, en 1907.
Reina en la España de Costa y los noventayochistas,
desde 1902, Alfonso XIII. En Francia la división
incendiaria del affaire Dreyfus se halla en su
cenit; la laicidad radical se acerca a la frontera
mediante su avance en Bayona. En Bizkaia se alzan,
altivos, los Altos Hornos de Chávarris
e Ybarras. Los mineros reivindican condiciones
humanas de vida. Los bizkaitarras dan qué
hablar, allá por Bilbao y algo por San
Sebastián. No hace mucho que una vía
férrea comunica ambas capitales. Mucho
más alboroto suscitan los mitines clericales
y anticlericales y la Ley de Asociaciones ( Ley
del Candado) que aproxima a republicanos y socialistas,
reagrupa a los católicos y destruye a la
Liga Autonomista.
Todo ello repercute, por supuesto en Navarra,
en especial en la Pamplona de D. Joaquín
Viñas, alcalde de la misma entre 1902-1907
y 1909-1913, gran amigo de Canalejas ( el político
más admirado por el padre de nuestro biografiado),
y adalid de las ideas progresistas en el ex reino.
Una Navarra en la que bulle ya la inquietud de
unos pocos por traer renovación ( agua,
luz, saneamiento, comunicaciones, capitales, maquinaria,
abonos, cultivos intensivos, etc.) a cada uno
de sus rincones. Y en la que grupos de desposeídos,
allá por la Ribera e importantes áreas
de Estella y Tafalla, reivindican sus derechos
al disfrute de la tierra.
En esta Navarra, dormida pero recorrida por los
primeros signos de la Modernidad, en esta Navarra
en la que el clero es fundamental ( Flamarique
crea el cooperativismo agrario, el capuchino Evangelista
de Ibero publica el Ami Vasco, párrocos
y coadjutores organizan las conciencias desde
los confesionarios), el pequeño vallecito
roncalés apenas acaba de abrirse al resto
de Navarra, merced a una carretera, cuando Bernardo
Estornés hace acto de presencia en el mundo.
Un arriscado camino montañoso comunica
con el Béarn, con Francia. Es Isaba el
último de los siete pueblecitos que constituyen
el valle. Puede que también fuera el último
rinconcillo al que las noticias llegaran en 1907
y antes, pero, al final llegaban.
Como aquella modesta carta, procedente de Guanajuato,
que, tras atravesar los océanos durante
muchas semanas, comunicó a algún
Lasa de Isaba, en el siglo XIX, que un pariente
lejano había dejado a la familia un pellizco
de su fortuna, origen de "la tienda"
de la madre y tías de Bernardo, universo
gnoseológico primario de este niño,
como sólo puede serlo una tienda de pueblo
recóndito ( de las que ya no quedan) en
la que hay de todo, desde telas a granos, piensos,
relojes, aperos, mapas, fuegos artificiales, vituallas,
especias, ajuar doméstico, calzado, etc.
Son noticias tangibles de un mundo exterior; etiquetas
e instrucciones dan cuenta de su procedencia en
lenguas diversas.
Su niñez transcurre entre la "tienda"
y la escuela local, el larguisimo invierno pirenaico
hecho de nevadas implacables y ventiscas, historias
de lobos hambrientos que venían a arrebatar
a niños desprevenidos, relatos de humanos
perdidos en la nieve, consejas, juegos infantiles
viejos como el mundo, últimos jirones del
euskera local ( variedad roncalesa) desarraigado
por la escuela, la iglesia y la transhumancia
invernal de los pastores roncaleses a la Ribera
de Navarra. Desaparecían los "bascongados",
nombre con el que, ya desde el Fuero General del
siglo XIII, se ha designado en el país
a los vascoparlantes. La escuela da a conocer
unos pocos libros escolares, de autores levantinos,
respetuosos con la diversidad regional. La literatura
infantil, que llega de la mano del tendero Estornés
-Croce, Salgari, Verne, Calleja-, causa sensación
y corre de mano en mano.
Pero el aislamiento es relativo. En casa se lee
prensa progresista -"El Pueblo Navarro",
"El Sol"- y revistas como "El Blanco
y Negro", "La Esfera" y el satírico
"España", que pone en solfa al
clero y es hecho desaparecer por el clan femenino
de los Lasa. Como telón de fondo, la ruptura
de las relaciones diplomáticas del Vaticano
con España, el asesinato de Canalejas.
Un episodio importante fue la Gran Guerra durante
la cual los vecinos del otro lado de la frontera,
suletinos y bearneses, acudieron en masa a avituallarse
y algunos de ellos aprovecharon para desertar
y quedarse. El padre de los Estornés Lasa,
aliadófilo empedernido, lee en voz alta
los partes de guerra.
Otro, la llegada de un sacerdote joven que fundó
una cooperativa de abastecimiento y puso en serios
aprietos a "la tienda" y algún
que otro establecimiento de venta al por menor.
Parte de los varones del pueblo dejó de
ir a misa. Uno, aún más trascendente:
el arrinconamiento de la diligencia de caballos
y el nacimiento de la motorizada "Roncalesa"
( 1914), que pondría en contacto al valle
con Pamplona y San Sebastián.
El matrimonio Estornés-Lasa visitó
Donostia y quedó prendado.
Año 1922; pasada la euforia económica,
el país se enfrenta con la crisis, a la
que responde la patronal con rebajas de salarios
y el trabajador fabril con huelgas. La inquietud
creada por los nacionalismos vasco y catalán,
el pistolerismo y la cuestión africana
enconan la inestabilidad política que desembocará
en la llegada al poder del general Primo de Rivera.
Esos años los vivirá Estornés
en Zaragoza; un estudiante navarro más
en el distrito universitario aragonés que
acoge, a falta de Universidad propia, a tantos
de ellos. Como aún era costumbre en la
sociedad tradicional, los hermanos Mariano y Bernardo,
van con un familiar, tía en este caso,
y a la pensión que regenta una roncalesa.
La Escuela Superior de Comercio de Zaragoza representa
un cambio total: estudios reglados, amistades,
alumnado mixto. La calle ofrece el espectáculo
variopinto de maños y vendedores callejeros,
el paseo, las ferias, el cinematógrafo,
la vida de una urbe jovial. La avanzadilla engrosa
con la llegada del resto de la familia tras la
venta de la tienda de Isaba en 1924 y la compra
de otra, céntrica, en la capital aragonesa.
El descubrimiento de las librerías y de
las bibliotecas es sensacional. Picado de curiosidad
por el "vascuenz" natal del que ha comenzado
a coger apuntes en vivo, caen en sus manos los
primeros vocabularios y gramáticas de euskera
en los que, con gran desconcierto, se enfrasca.
También comienza a conocer a los clásicos
navarros - Moret, Campión, Iturralde, Olóriz,
Navarro Villoslada, Sagaseta, Yanguas- y a rebuscar
documentos en archivos.
Ajeno al movimiento estudiantil antidictatorial,
inicia, tanto en sus vacaciones isabarras como
en la gran capital, sus primeros escarceos historiográficos
nucleados en torno al valle de Roncal. Fruto de
sus pesquisas es la publicación en 1927,
con 20 años, de su primer libro, Erronkari,
autofinanciado, primera monografía al uso
sobre el valle natal llamada a encontrar un gran
éxito de compradores. Tiene en cartera
la siguiente publicación, Euskal-Idazlasterra,
aplicación al euskera del método
taquigráfico de Enrique Guzmán.
Ese mismo año se inscribe como socio-alumno
de Eusko Ikaskuntza cuyo conocimiento había
hecho en el Centro Vasco-Navarro de Zaragoza,
asociación que agrupaba a oriundos de las
cuatro provincias. Eusko Ikaskuntza había
llevado adelante una importante campaña
para la obtención de una Universidad en
el País Vasco; la creación, en 1922,
de la categoría de "socios alumnos"
y la recogida de firmas de estudiantes vascos
por todos los distritos universitarios del Estado,
la había hecho conocida y popular entre
los jóvenes universitarios vascos.
Por esos años comienza a tratar a elementos
nacionalistas vascos de Navarra y a visitar "Eusko-Etxea"
de Pamplona, creada en 1910, donde anuda buenas
amistades con personalidades como Ramón
Goñi, secretario del centro, los Aranzadi,
los Urmeneta, Cunchillos, Esparza. Una de estas
amistades, Angel Irigaray, le permite conocer
y visitar al admirado y anciano Campión,
en su casa de Pamplona. Sus ideas son, sin embargo,
puramente fueristas, afincadas en la veneración
del "hecho navarro" removido por la
Gamazada ( había visto un Libro de firmas
contra Gamazo en el Archivo de Isaba) y por el
movimiento autonomista de 1917-1919 del que, había
nacido Eusko Ikaskuntza. No deja de ser curioso
que su primer contacto directo con la ideología
sabiniana tenga lugar en Isaba mismo y a través
de un veraneante bizkaitarra apellidado...Moradillo.
Sólo Pamplona posee un significante nucleo
nacionalista y, en la Diputación, Manuel
de Irujo campea en solitario.
En 1929, tambaleante ya la Dictadura, recibe
el título académico. Ya puede ejercer.
¿ Dónde?
| Donostia-San Sebastián
o el amor a primera vista |
La primera visita a Donostia, capital veraniega
del Reino y afamada estación turística
internacional, junto con Biarritz, la efectúa
Estornés ese mismo año. Recorre
la ciudad, y acude a los Cursos de Verano de Eusko
Ikaskuntza cuyo secretario, Angel Apraiz, le ofrece
un puesto vacante en la misma. En diciembre de
ese año es nombrado Jefe de Oficina de
la benemérita asociación. Y unos
meses después abría una céntrica
Academia de Comercio, cuya dirección simultaneó
con el trabajo aludido y en la que dio cabida,
de forma entonces inusual, al euskera. La ciudad,
alegre y coqueta, le había hechizado. Le
proporcionó nuevas amistades, nuevas posibilidades
culturales y hasta una novia.
De todos los contactos efectuados por el joven
Estornés hasta entonces, ninguno tan decisivo
como el establecido con los socios y la Biblioteca
de Eusko Ikaskuntza, lugar de encuentro de lo
entonces más granado en lo tocante a estudios
vascos. Dicha Biblioteca, abierta hacía
sólo dos años, comenzaba a reunir
obras modernas de tipo general y libros clásicos
de la vascología, tan de moda en la Europa
de entonces. Recibía, además, prácticamente
todos los periódicos y revistas vascos.
En ella, Estornés, entre otras cosas, establecía
el criterio de compras y auxiliaba a D. Julio
de Urquijo en la tarea de analizar y preparar
los originales de la "Revista Internacional
de Estudios Vascos" ( RIEV) fundada por este
erudito en 1907.
Allí trabó amistad con Gregorio
Mújica, promotor de "Euskal-Erria'
ren Alde" y "Euskal Esnalea", y
con José de Ariztimuño "Aitzol",
impulsor de variadas actividades paranacionalistas,
entre las cuales "Euskaltzaleak" en
pro de la lengua vasca.
También con muchas otras personalidades
de la cultura vasca como los poetas Lizardi, Orixe
y Lauaxeta, los euskerólogos Azkue, Eguskitza,
Altube, Olabide, los antropólogos Aranzadi,
Eguren y Barandiarán, el exquisito músico
y musicólogo P. Donostia, el jurista Bonifacio
de Echegaray, el escritor Ramón de Berraondo
"Martín de Anguiozar", el erudito
médico Justo Gárate, el euskerólogo
Georges Lacombe, el inquieto promotor Pierre Lafitte,
el insustituible amagador de tempestades y secretario
de la Sociedad Angel de Apraiz, etc.
En setiembre de 1930 toma parte en el V Congreso
de Estudios Vascos celebrado en Bergara que, al
margen de su temática básica ( Arte
Popular, sobre el que presenta una comunicación),
no fue un Congreso "normal", ni mucho
menos.
Veamos esto. Primo de Rivera había dimitido
el 28 de enero de ese año. Nos hallamos
en un período zigzagueante de apertura
política presidido por el general Berenguer.
Cataluña bulle, Vasconia se despereza.
Desde junio, la Junta Permanente de Eusko Ikaskuntza,
adelantándose al desorganizado sistema
de partidos vasco -carlistas divididos, nacionalistas
en dos ramas, monárquicos atomizados, republicanos
no menos dispersos, socialistas desorientados
tras su colusión con la Dictadura- había
planteado la necesidad de retomar el tema autonómico,
fundacional en la Sociedad pero hibernado durante
los últimos años por razones obvias.
Consecuencia de estas deliberaciones fue la creación
de una Comisión de Autonomía y la
elaboración y distribución de una
consulta a diversos sectores de opinión
sobre el posible modelo autonómico a recabar
para el País Vasco. El informe resultante
sería dado a conocer en el Congreso de
Bergara, días después de que republicanos
e izquierda nacionalista catalana pactaran en
San Sebastián una fórmula estatutaria
rupturista para Cataluña. Eusko Ikaskuntza
acuerda la elaboración de un Anteproyecto
de Estatuto, el pronto controvertido Estatuto
General de Estado Vasco ( EGEV) de 1931.
Estornés asistirá a las arduas
reuniones preparatorias de este texto, como secretario
de la Comisión, siendo ya miembro afiliado
al Partido Nacionalista Vasco de San Sebastián
y establecida ya la II República el 14
de abril de 1931. En esta ocasión trabará
conocimiento con José Antonio de Aguirre
y el Movimiento de Alcaldes que luego, desviarían
el Anteproyecto de la Sociedad mediante algunas
de las enmiendas de Estella ( Estatuto de Estella,
14 de junio de 1931).
Tras una agitada primavera, el 21 de junio de
1931 las Comisiones Gestoras de las cuatro Diputaciones
aprobaron el EGEV de Eusko Ikaskuntza. El 28 tenían
lugar las elecciones generales a Cortes Constituyentes,
ganadas en Navarra por la Coalición Católico
Fuerista, precario tinglado electoral en el que
carlistas, conservadores y PNV se vieron agrupados
por presiones eclesiásticas. El difícil
acuerdo se había establecido, entre otras
cosas, en torno al "Estatuto que Navarra
apruebe", fórmula abierta que permitió
cohabitar durante un tiempo a los dispares protagonistas
de la coalición.
A partir de ese momento, el tortuoso proceso
estatutista va a discurrir en Navarra por sendas
arriscadas, aún hoy polémicas. El
13 de julio tiene lugar una masiva Asamblea de
Ayuntamientos navarros que decide postponer el
acuerdo final hasta la elaboración de un
estudio económico adecuado. El 10 de agosto,
efectuado éste, otra Asamblea, a la que
acuden 250 ayuntamientos de 267, concede un sí
masivo al Estatuto Vasco-Navarro ( básicamente
el de la Sociedad de Estudios Vascos). Otorgaron
su anuencia 229 ayuntamientos, de 267; representantes
del 89,5 de los votantes de los ayuntamientos
presentes. Pero por la tarde, una de las enmiendas
aprobadas, orientada a incluir en dicho Estatuto
facultades polémicas ( relaciones Iglesia-Estado
Vasco-navarro, carácter de la enseñanza,
régimen de cultos, etc.) daría al
traste con la unanimidad alcanzada. Toda la Izquierda
navarra se alzó contra la maniobra clericalista.
Eliminada por requisito gubernamental de la República
toda posibilidad de que un Estatuto confesional
fuera aprobado, el proceso estatutario vasco entró
en una nueva fase en la que el Estatuto unitario
llevó las de perder. En junio de 1932,
enfrentados a un nuevo proyecto mucho más
centralista y escorado hacia Vizcaya, los ayuntamientos
navarros, desorientados y recelosos, optaron por
descolgarse del proceso.
Pese a ello hubo importantes sectores disconformes,
entre los cuales, los nacionalistas vascos, que
prosiguieron durante los meses siguientes los
intentos de enderezar este polémico resultado.
La propaganda, se pensó, había fallado.
Los hermanos Estornés Lasa no se habían
olvidado, ni mucho menos, de Isaba. En esta localidad
de 1.157 almas, tras la dimisión de los
9 concejales elegidos en abril de 1931 por el
artículo 29, las elecciones extraordinarias
de mayo habían colocado en el Ayuntamiento
a 6 "derechas" y 3 republicanos. Su
participación en las Asambleas estatutistas
había sido casi nulo; sólo se sabe
que votaron por "ningún Estatuto"
y que de existir alguno, lo preferían,
como hijos de un valle tradicionalmente liberal,
laico, es decir, sin la venenosa enmienda concordataria.
Aún así, se constituyó una
célula del PNV con dos maestras y un hermano
Estornés, Mariano. Esta célula,
en estrecho contacto con Bernardo Estornés
y el Napar Buru Batza, organizó, el 2 de
octubre de 1932, el primer mitin nacionalista
conocido en el valle, con la participación
de Manuel Irujo, Mercedes Kareaga, José
Antonio Aguirre y Ariztimuño "Aitzol".
Por lo demás, la participación de
nuestro biografiado en los actos del Partido fue
más bien discreta, dedicado a actividades
culturales mucho más afines a su modo de
ser que las directamente políticas.
Una de estas actividades fue el libro escolar.
Uno de los principales problemas con los que tropezaba
el renaciente movimiento de escuelas vascas (
ikastolak) en 1931 fue el de la escasez de textos
escolares en euskera. El Xabiertxo de López
Mendizabal, editado hacía más de
un lustro, se había agotado. Estornés,
que desde adolescente había manifestado
una marcada vena pedagógica y publicitaria,
redacta un texto, Sabin euskalduna, que, vertido
al euskera por Agustín Zumalabe e ilustrado
por "Txiki" y Santos Echeberría,
tuvo un gran éxito.
Otro era la carencia de un texto sintético,
de un Manual de Historia Vasca adecuado a las
necesidades escolares. Eusko Ikaskuntza venía
insistiendo desde su creación en 1918 sobre
ello. La falta de monografías previas obstaculizaba
todos los intentos, que la institución
trató de subsanar mediante la creación
de premios que quedaron desiertos. Luego, encargó
a Bonifacio de Echegaray la elaboración
de un libro basado en su artículo Vasconia
de la Enciclopedia Espasa. Las entregas se iban
eternizando...
Dos socios de Eusko Ikaskuntza, ambos navarros,
habían, sin embargo, optado también
por emprender la tarea. Uno fue Bernardino de
Estella que, a fines de 1931 publica en Bilbao
su Historia Vasca. Otro, Bernardo Estornés,
que, a comienzos de 1933 , da a la luz en Zarautz
su Historia del País Basco, con ilustraciones
y mapa. Ambas obras, de marcado carácter
nacionalista, eran lo que el nacionalismo vasco
estaba esperando. Llegados a este punto, los directivos
de EI encargan a Estornés una versión
infantil en euskera de su historia, que éste
realiza encomendando la traducción a Andrés
Arcelus.

El éxito de venta abre a Estornés
al campo de la edición. Su actividad redobla.
Entre 1933-1934 crea la editora "Beñat
Idaztiak" y la " Colección Zabalkundea"
para la que consigue más de 2.000 suscripciones,
un auténtico récord en su época.
El Consejo Asesor de Zabalkundea lo constituyeron
Angel Irigaray, José de Ariztimuño,
P. Alzo y José Miguel de Barandiarán.
Su hermano Mariano, licenciado en Filosofía
y Letras, participa también en la tarea.
El exceso de trabajo -Eusko Ikaskuntza, la editora,
la Academia de Comercio, sus escritos e investigaciones-
le obligan a descansar durante un mes ( verano
de 1934), ocasión en la que introduce en
la SEV al joven Agustín Zumalabe, reconstructor,
tras la guerra, de la Sociedad. Algo después
delega en Zumalabe parte de su trabajo en ésta
y en su hermano José el de la Academia.
En 1935 decide dedicarse de lleno a las tareas
editoras y publicistas. Aparecen artículos
suyos en diarios y revistas. También libros:
dentro de la " Colección Zabalkundea"
publica en 1935 sus Historia Vasca. Euskal Edestia
e Indumentaria Vasca con gran número de
ilustraciones.
Los restantes títulos editados en ella
fueron: "Blancos y Negros" ( 1934) de
Campión, "El hombre primitivo en el
País Vasco" ( 1934) de Barandiarán,
"Narraciones Vascas" ( 2 vols., 1934)
de Campión, "Castillos medievales
de Navarra" ( 2 vols., 1934) de Altadill,
"Historia de la Monja Alférez Catalina
de Erauso" ( 1934), "Garoa" ( 1935)
de Domingo Aguirre, "Narraciones Vascas"
( III, 1935), "Aspectos de la vida profesional
vasca" ( 1935) de Thalamas Labandibar, "Elerti"
( 1935), "La Democracia en Euzkadi"
( 1935) de J. de Urkina ( Ariztimuño),
"Literatura Oral euskerica" ( 1936)
de Manuel Lecuona, "El genio de Navarra"
( 1936) de Campión, "Don García
Almoravid" ( 1936) de Campión y el
vol. III de "Castillos..." de Altadill
( 1936). Una edición del Fuero de Zuberoa,
con su correspondiente traducción al castellano,
se hallaba ya compuesta, aunque sin tirar definitivamente,
cuando estalla la guerra.
Pero el proyecto más ambicioso de Estornés
rebasa el de una mera colección literaria.
Un prospecto de esos meses da cuenta de la preparación
de lo que luego, muchos años después,
sería la Enciclopedia General Ilustrada
del País Vasco. Estornés traza entre
1935-1936 las líneas maestras de la misma.
Recluta colaboradores entre lo más formado
del movimiento vasquista del momento: Aranzadi,
Ariztimuño, Azkue, Barandiarán,
P. Donostia, Echegaray, Gárate, Irigaray,
Campión, Lafitte, Lecuona, Orixe, Veyrin,
etc. El prospecto tampoco llegó a repartirse
debido a la guerra aunque algunos ejemplares subsistan,
aún hoy, como elocuente testimonio de aquel
proyecto.
La guerra civil sorprende a Estornés afincado,
junto con varios hermanos, en San Sebastián.
Asiste a los primeros momentos de la lucha en
las calles y a la formación de una columna
para auxiliar Vitoria, a la salida de los militares
de Loyola para tomar la ciudad, a su retirada
y asedio. Mientras, en su localidad natal, Isaba,
elementos falangistas lo buscan a él y
sus hermanos con las intenciones que son de suponer.
Días antes de la caída de la ciudad
en manos de los sublevados contra la República,
visita al ciego y casi centenario Campión
que le manifiesta su horror, su condena de la
rebelión. Una viuda reciente asiste a la
entrevista, además de varios familiares
de Campión. Dos de sus sobrinos más
queridos ( Campión no tuvo hijos), se hallan
entre los militares rendidos en los cuarteles
de Loyola. El 13 de setiembre entran las fuerzas
navarras en Donostia. El 14, el "Diario de
Navarra" publica la adhesión de Campión
a la Junta Nacional de Burgos. ¿ A quién
creemos?
Entretanto, la familia Estornés Lasa espera
en Zarautz a que amaine "la militarada".
Muchos piensan que se trata de un pronunciamiento
más, algo semejante, como mucho, al golpe
de Primo de Rivera. El 8 de setiembre pasa Bernardo,
con lo puesto y dinero para 20-30 días,
en un vaporcito a San Juan de Luz, junto con Ramón
Laborda, el promotor del espectáculo de
Pospoliñas, Ignacio Barriola , Pío
Montoya y otros. En Donibane pululan ya los refugiados.
A los días de la caída de Donostia,
aparecen Mariano y Alfonso Estornés. El
otro hermano varón, José, protagonizaría
directamente la guerra hasta 1939. Una prima bearnesa,
Marie-Jeanne, lleva a los huidos a su casa de
Billére, cerca de Pau. Allí había
una buena Biblioteca que...
Pero también en Europa el panorama se
ensombrece. En el invierno de 1937 los tres hermanos,
Alfonso, Mariano y Bernardo, son confinados en
el Norte de Francia, en Lille. En esta ciudad,
una excelente Biblioteca Universitaria proporciona
abundante material que Estornés, sobrado
de tiempo y vacíos los bolsillos, no va
a desaprovechar: Compte, Bergson, Kant, los geógrafos
Brunhes y Martonne, las grandes Enciclopedias,
H. Délacroix, etc.
A comienzos de 1938 la idea de volver se perfila
como algo inalcanzable. Marchan a Le Havre con
el designio de partir hacia América y,
desorientados, nuevamente a Pau. El Anschluss
y la Conferencia de Munich dejan pocos resquicios
a la duda. A la caída de Barcelona, en
enero de 1939, se les sumó José
Estornés, comandante de gudaris rendido
en Santoña, condenado a muerte, canjeado,
combatiente en Cataluña, procedente de
un campo de concentración. En marzo las
tropas alemanas ocupan Checoeslovaquia, en setiembre
Polonia. Iba siendo urgente salir de un continente
cada vez más abocado a una guerra generalizada.
En Francia ya no se podía transitar sin
salvoconducto especial, muy limitado. Oleadas
de refugiados, procedentes del Este, tratan de
escapar de Europa. El grupo fraternal se disuelve
a tenor de las cada vez más difíciles
posibilidades de obtener visados y dinero para
los pasajes.
Estornés y su mujer, Ignacia Zubizarreta,
con la que acaba de casarse el 8 de noviembre
de 1939 al conseguir ésta salir de Gipuzkoa,
logran, tras inverosímiles peripecias y
merced a diversos comités de apoyo al refugiado,
embarcar en Marsella rumbo a Chile en diciembre,
llegando a Santiago el 4 de enero de 1940. Les
acompaña un escueto equipaje, parte del
cual, los dos volúmenes del "Diccionario"
de Azkue...
Viven los primeros meses de la ayuda chilena
al refugiado; la Presidencia de la República
la desempeña D. Pedro Aguirre Cerda, abogado
y profesor universitario defensor de la causa
republicana, hombre cordial y oriundo vasco. Mientras
tratan de orientarse, montan un laboratorio doméstico
en el que preparar productos de perfumería
( inesperada "vocación" descubierta
en París, por necesidad, a falta de otra
cosa). Difíciles comienzos que lo hubieran
sido aún más sin la ayuda providencial
de un miembro del Centro Vasco, Victoriano García
Atxabal, vizcaino de Ea, generoso protector de
la oleada de refugiados. Llega Mariano, el inseparable
hermano, procedente de Santo Domingo, en febrero.
Nace en noviembre su primera hija, ésta
que esto escribe…
En 1941 comienza a publicar Estornés la
revista "Batasuna", como órgano
de los vascos de Chile, que es sustituida, en
1943 por una más política, "Euzkadi",
en la que también colabora. Con la salida
del mundo de los perentorios aprietos económicos,
vuelve, poco a poco, la posibilidad de estudiar
e investigar. La Biblioteca Nacional de Santiago
abre sus generosas puertas. Pero, hay que vivir;
en 1946 organiza una industria de reciclaje de
cristal que será la empresa básica
de la familia hasta la vuelta a la añorada
Euskal Herria. Nace al siguiente su primer hijo,
Garikoitz. Ha ido reconstruyendo Estornés
una biblioteca vasca para sustituir a la perdida
en 1936; también en Santiago de Chile podían
encontrarse obras de Caro Baroja, Gallop, Moret,
Bosch Gimpera, etc.
En 1952, tras el nacimiento de su segunda hija,
Iziar, publica en la editorial vasco-argentina
"Ekin" dirigida por Andrés Mª
de Irujo e Isaac López Mendizabal su Estética
vasca. Son también años de extensas
lecturas y estudios de Bloch, Bernheim, Brodrick,
Lantier, Dunn, Dobzhansky, Saussure, Bally, Vossler,
Sapir, etc. En 1956 envía una ponencia
al I Congreso Mundial Vasco celebrado en París.
En 1958 la familia Estornés-Zubizarreta,
con el tío Mariano Estornés, embarca
por fin en Valparaíso rumbo a Europa. En
Buenos Aires quedan los originales de una segunda
obra de Estornés publicada en 1959 por
"Ekin": Eneko Arista, fundador del Reino
de Pamplona, y su época.
| El retorno a Euskal Herria |
Reinstalado en Donostia, Estornés se hace
reexpedir su Biblioteca desde Chile a fin de que
su vuelta pase más desapercibida. La idea,
largamente acariciada en el exilio, es la de volver
a montar una Editorial. El capital es pequeño,
los gastos han de ser los esenciales, el clima
político resbaladizo; todo lo relacionado
con la letra impresa suscita sospechas.
Nos hallamos en el inicio de un nuevo período
en la vida del país: estabilización,
tecnocracia, cambio del equipo gubernamental elegido
por Franco ( primeros ministros del Opus Dei).
En mayo de 1958 se acaba de promulgar la Ley de
Principios Fundamentales del Movimiento. En Euskal
Herria, comienzan a volver algunos exiliados -Segundo
Olaeta, Barandiarán-, el euskera repunta,
temeroso, en alguna emisora y publicación
( Egan, Kulixka Sorta, Zeruko Argia, Jakin), en
la ikastola clandestina de Elvira Zipitria, en
la música ( Enarak, Soroak, canciones de
N. Etxaniz), Euskaltzaindia revive penosamente,
Tovar intenta sacar a los estudios vascos del
ostracismo, Caro Baroja publica dos importantes
títulos. Pero el "libro vasco"
es aún tabú.
Estornés reanuda la relación con
los amigos que quedan -Francisco Unzurrunzaga,
de la imprenta y editora "Itxaropena",
que le acoge fraternalmente, José de Arteche
y Fausto Arocena, bibliotecarios de la Diputación,
Jesús Elósegui, el librero Jiménez
de Aberásturi, el ex empleado de Eusko
Ikaskuntza Eustasio Arrue, el ex director de "El
Día" José Lecároz, el
que fuera socio-alumno de Eusko Ikaskuntza Julio
Caro Baroja-; anuda nuevas amistades - Nemesio
Etxaniz, el librero Arbelaiz, el lingüista
Koldo Mitxelena, el publicista navarro José
María Iribarren, el P. Berriochoa, Juanito
San Martín, Isidoro de Fagoaga, Miguel
Pelay, el P. Antonio Zavala, Gaizka Barandiarán,
Juan Garmendia Larrañaga, Federico de Zavala,
Luis Peña Basurto y su hijo Peña
Santiago, el escultor Nestor Basterrechea, que
le presentará al también escultor
Oteiza. Uno de estos amigos pone en relación
a ambos hermanos con Angel Cruz Jaca y la "Academia
Errante", suerte de tertulia clandestina
que agrupó, a fines de los 50 y comienzos
de la siguiente década, a opositores al
Régimen de muy diferentes procedencias
y talantes como Martín Santos, Busca Isusi,
Valle Lersundi, Mitxelena, Uría, Ayestarán
o Reyes Corcóstegui.
En un entresuelo de Donostia, ciudad veraniega
del Caudillo, clausurado e intervenido por Falange,
desentierra Estornés, no sin precauciones
y tras 22 años, parte importante de los
fondos de la vieja Editorial de la preguerra.
Amigos y familia -también el portero del
inmueble- habían escondido convenientemente
el depósito.
La Colección Auñamendi comienza
a publicar sus libros ese 1958 bajo la cobertura
legal, hasta 1962, de Itxaropena; de otra forma,
cualquier iniciativa de ese género, obra
de un exiliado, hubiera tropezado con insuperables
trabas administrativas. La elaboración
de las primeras suscripciones se organiza en el
domicilio con la ayuda de Itxaropena, grupo "Aranzadi",
Amigos del País y listas recuperadas de
la preguerra. La llegada, en un solo día
de 70 suscripciones, pese a las circunstancias,
es indica que existe un rescoldo; hay que reavivarlo.
La peligrosa censura gubernativa de los libros
la esquiva con ingenio Estornés mediante
dos procedimientos:
1º Autocensura y composición de unos
pocos ejemplares susceptibles de ser eliminados
en caso de tachaduras y comentarios de los censores.
2º El envío de originales y/o libros
directamente a Madrid, eludiendo, mediante la
agencia ad hoc del vasco Luis Madariaga, el paso
por la quisquillosa Delegación de Gipuzkoa,
mucho menos indulgente que la central Dirección
General de Información dependiente del
Ministerio de Información y Turismo. Las
autorizaciones todavía se expiden a tenor
de la orden del Ministerio de Gobernación
del 15 de julio de 1939.
El nº 1 corresponde a la novela de ambiente
roncalés "Oro del Ezka", escrita
por su hermano Mariano, pronto reeditada. El siguiente
título de la encubierta Editorial es el
primer volumen de una de las obras más
paradigmáticas de Bernardo Estornés,
Orígenes de los Vascos ( 1959), cuyas siguientes
entregas marcarían jalones hasta 1966 erigiéndose
en un auténtico éxito editorial
en el reducido ámbito de los estudios vascos.
Ese mismo año 1959 da a la luz también
El ducado de Vasconia. La Editorial recoge la
producción de autores de la preguerra (
Urquijo, Arocena, Barandiarán, Labayen)
a los que vienen a sumarse otros nuevos como Mitxelena,
Arbeloa, Juan Garmandia, etc.
También publican los hermanos Estornés,
cuando nadie se atrevía a hacerlo, casi
toda la interesante e inconformista producción
de la "Academia Errante".
El año 1963 marca un jalón en la
Editorial; Estornés y Jorge de Oteiza "conectan"
y aparece en la "Colección Azkue"
de Auñamendi un libro destinado a causar
enorme impacto en un sector importante de la juventud
y gran escándalo en muchas personas de
orden: Quosque tamdem...! Oteiza será el
apóstol de la mutación estética
e intelectual vasca de esos años a través
de una muy peculiar reflexión sobre las
raíces culturales arquetípicas en
relación con la vanguadia: "Escribo
hacia atrás. Miro adelante, pero voy retrocediendo".
Ese apasionado ( y contradictorio) "avanzar
retrocediendo" es lo que la nueva generación
nacionalista ( o afín) de la postguerra
está esperando. Son tiempos de urbanización
descontrolada, segunda industrialización,
inmigración, anomia, bien retratados por
Guerra Garrido. Suenan Celaya, Otero, Figuera,
Martín Santos y también la primera
ETA, Labéguerie, el contubernio de Munich,
Krutwig, Ricardo Arregui, caso Grimau, Aresti.
Se gesta el "Aberri Eguna" de Gernika.
Otro jalón fue la I Feria del Libro y
del Disco vascos celebrada en Durango entre octubre
y noviembre de 1965 y a la que Auñamendi
acudió como principal Editorial del País.
En 1966 Euskaltzaindia/ Academia de la Lengua
Vasca nombra a Estornés, pese a la enemiga
de los Estornés Lasa al traído y
llevado uso de la H en el euskera unificado en
gestación, Académico correspondiente
de la misma. El Instituto Americano de Estudios
Vascos de Buenos Aires hace otro tanto.
La Enciclopedia General Ilustrada del País
Vasco, idea largamente rumiada desde la preguerra,
va siendo preparada con mimo y cuidado por esos
años. Sistemáticamente todo el tiempo
libre lo emplean Mariano y Bernardo Estornés
en recorrer el país, tanto en su vertiente
francesa como española, reviviendo recuerdos
y contactos, asimilando los cambios y aprovechando
para fotografiar hasta el último rincón
del mismo. La obra la concibe Estornés
dividida en tres grandes cuerpos: Diccionario
Enciclopédico Vasco, Enciclopedia Sistemática,
Bibliografía General Vasca. Este último
cuerpo está ya elaborado por Jon Bilbao,
profesor de la Universidad de Nevada ( Reno),
que ha vuelto de su exilio en los EEUU. La "Eusko-Bibliographia"
irá precedida de una inusual guía
en cinco idiomas: euskera, castellano, inglés,
francés y alemán.
Pero los últimos 60 van a estar repletos
de sobresaltos. El nacionalismo ha prendido con
fuerza en algunos sectores de la juventud vasca;
la respuesta violenta a la Dictadura atrae a algunos
de sus miembros. La Universidad se "mueve",
el Régimen inicia una semiapertura. En
1966 se aprueba la Ley de Prensa e Imprenta de
Manuel Fraga cuya aplicación, sometida
a altibajos, va a suponer un avance en el terreno
de la libertad de expresión. Sin embargo,
una orden gubernativa impone nuevas restricciones
en 1968; las obras de carácter "local"
deben de ser sometidas, velis nolis, a la Delegación
Provincial donde funcionarios, también
"locales", saben muy bien quién
es y qué hace cada uno. Auñamendi,
junto con todas las restantes Editoriales del
Estado, es convocada a Madrid donde Robles Piquer
les "lee la cartilla".
Afortunadamente, el ingenio y la estructura provincial
del país van a conjugarse para proporcionar
una solución. Dado que la Delegación
es de Guipúzcoa y ninguna de las publicaciones
proyectadas -incluida la Enciclopedia- versaba
sobre temas meramente provinciales ( locales)
sino "vascos", Estornés vuelve
a presentar en Madrid sus proyectos. Son días
de zozobra en los que se juega el todo por el
todo. El 2 de agosto es asesinado Melitón
Manzanas en Irún; comienzan los Estados
de Excepción" que, en enero de 1969,
alcanzan a todo el territorio del Estado.
En los ejemplares del primer volumen de la Enciclopedia,
dedicado a la Literatura, obra del mismo Estornés,
la censura corrige y tacha varios extremos, entre
los cuales varias referencias a los Fueros y a
Iparraguirre. El perjuicio, en caso de retirada
de edición, es considerable. Y se solventa
mediante la impresión, sobre los textos
censurados, de varios manchones dorados... que
desaparecen en las ediciones siguientes.
Esta Literatura que alcanzaría 5 tomos
( 1969, 1970, 1973, 1974 y 1981), sucede a las
de Mitxelena ( 1960) y Villasante ( 1961), pero
subsanando un gran vacío apuntado por Oteiza
a Estornés ( "sigo sin saber cómo
escriben los vascos"): la traducción
al castellano de múltiples textos antológicos
de cada autor reseñado, por un especialista,
el poeta "Gaztelu".
Desde este momento, cada nuevo volumen, elaborado
y distribuido sorteando toda clase de dificultades,
tiene su historia propia que algún día
será conocida. La creación de un
Diccionario Castellano-Euskera dota a la obra
de un poderoso elemento normativo en relación
con la lengua vasca. El afincamiento de una Universidad,
la del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea,
facilitará, por otra parte, en los 70 la
elaboración de muchos de sus artículos.
También a finales de los 60, Estornés,
muy aficionado a la poesía y propietario
de una cuidada biblioteca poética, hace
sus primeros escarceos en este género literario,
con el que gana el primer premio en los Juegos
Florales de Sangüesa de 1967 y 1968. En 1978
publicará en castellano, con traducción
al euskera, su Cantar de Roncesvalles, en 1980
Cuentos roncaleses, poemas y otras cosas navarras
y, en 1981, el Cantar de Kixmi. En el segundo
de estos títulos recoge hechos acaecidos
en su infancia roncalesa tal como llegaron a sus
oídos siendo niño.
La Transición política ( 1975-1977)
supone un respiro al desaparecer, paulatinamente,
los engorrosos trámites y las ocultas celadas
administrativas. Pero, la agitación política
que la misma conlleva depara más de un
sobresalto ocasionado por amenazas y llamadas
anónimas de quienes no se resignan a abandonar
definitivamente las posiciones ocupadas desde
la guerra. Un sistema de alarma organizado por
Estornés en aquellas delicadas circunstancias
todavía se guarda en algún rincón
de la veterana Editorial.
Los gajes de la edad no interrumpen el inflexible
horario de trabajo de este veterano escritor.
Una nueva aportación cumbre es la Historia
General de Euskalerria, seis volúmenes
sobre las Epocas romana, vascona y pamplonesa
que abarcan desde los años 221 AC hasta
1234. Se van publicando dentro del cuerpo Sistemático
de la Enciclopedia Auñamendi desde 1981
hasta 1989, cuando Estornés cuenta ya con
82 años bien conservados.
Una sorpresa agradable fue el descubrimiento
en los desvanes de la Diputación de Gipuzkoa,
en l983, del Archivo de la Sociedad de Estudios
Vascos y, junto con él, la correspondencia
de Estornés con diversas personalidades
de la preguerra. Eusko Ikaskuntza-Sociedad de
Estudios Vascos había renacido en 1978
en Oñate tras las gestiones realizadas
por diversas personalidades y antiguos socios
como Agustín Zumalabe, Angel Irigaray,
Joaquín Yrizar y él mismo.
Una muestra más de la variedad de intereses
de Estornés fue la Etnología y Sociología
de los Vascos (1984) y El Sistema de las Ciencias
publicado en la RIEV en 1990.
En 1994 aparece su Canto y cantares de Euskalerria
en el que se recogen unos doscientos poemas de
diverso estilo.
En
1992 Eusko Ikaskuntza le otorga el Premio "Manuel
Lekuona" en el Salón del Trono de
la Diputación de Gipuzkoa.
Como suele ocurrir en estos casos, aunque tarde
los homenajes se multiplican. Al año siguiente,
su filial, Euskaltzaindia, le nombra Académico
de Honor de la corporación; la Feria de
Durango le dedica un acto público y una
reviviscencia de la Academia Errante le otorga
una placa.
Sus últimas publicaciones son: Memorias.
Recuerdos y andanzas de casi un siglo ( Auñamendi",
n. 143 144, 1996, 352 pp.) y el Diccionario español-uskara
roncalés/Erronkariko uskararen hiztegia
( Edit. Gobierno de Navarra. Pamplona, 1997, 500
pp.; la colaboración de Koldo Artola).
Idoia Estornés Zubizarreta
NOTA. Para la redacción de esta semblanza
he contado como base fundamental, con las Memorias
( 1996) de mi padre.
Bibliografía, Historia y Orígenes Vascos
1. Erronkari ( El Valle del Roncal ). Impr. La
Académica. Zaragoza, 1927, 15/21 cm., 292
pp.
2. Euskal Idazlasterra. Taquigrafía vasca.
Impr. La Académica. Zaragoza, 1929, 16/23
cm., 36 pp. Idazkayak ( Ejercicios ).
3. Artistas anónimos. Nuestros pastores.
Sus objetos usuales. La talla y decoración
de la madera, especialmente de la de boj. Motivos
decorativos. ( Separata de la "Rev. Internacional
de Estudios Vascos" ). San Sebastián,
1930, 17/25 cm., 32 pp.
4. El Valle de Erronkari. Arte popular infantil.
Tejidos, bordados y cucharas pastoriles. ( Separata
de la "Rev. Internacional de los Estudios
Vascos" ). San Sebastián, 1930, 17/25
cm., 16 pp.
5. Sabin Euskalduna. Eusko umeei euskeraz irakurtzen
erakusteko bigarren idaztia ( versión euskérica
de A. Zumalabe ). Edit. "Beñat idaztiak".
Donostía, 1931, 13/20 cm., 128 pp.
6. Mapa Vasconia Euzkadi. Editorial Vasca. Zarauz,
1932, 61/81 cm.
7. Historia del País Vasco. Historia política.
Organización social. Cultura científica
y artística. Vida económica. Derecho.
Religión. Costumbres. Expansión
exterior. Bibliografía. Edit. "Beñat
Idaztiak". Impr. Editorial Vasca. Zarauz,
1933, 15/22 cm., 448 pp.
8. Resumen bibliográfico vasco. Impr. Diputación
de Guipúzcoa, San Sebastián, 1933,
17/25 cm., 16 pp.
9. Historia vasca. Euskal edestia. "Colecc.
Zabalkundea" , núm . 12. ( Versión
euskérica de A. Arcelus ). Impr. Editorial
Itxaropena. Zarauz, 1935, 13/18 cm., 124 pp. (
edición castellana y edición euskérica
).
10. Indumentaria baska. "Colecc. Zabalkundea",
9. "Beñat Idaztiak". Donostía,
1935, 13/18 cm., 152 pp.
11. Estética vasca. Paisaje. Arte. Belleza.
Edit. Ekin. Buenos Aires, 1952, 11/18 cm., 360
pp.
12. Eneko Arista, fundador del Reino de Pamplona
y su época. Un siglo de historia vasca:
752 852. Edit. Ekin. Buenos Aires, 1959, 11/18cm.,
247 pp.
13. El Ducado de Vasconia. "Colecc. Auñamendi",
4 (Edit. Auñamendi, 1959 ) Impr. Itxaropena.
Zarauz. 12/18 cm., 232 pp.
14. Orígenes de los Vascos. v. I. Civilizaciones
primitivas. Albores históricos. ( Edit.
Auñamendi, Donostía, 1959 ). Impr.
Edit. Itxaropena. Zarauz. 18/26 cm., 418 pp.
15. Orígenes de los Vascos. v. II. Romanización.
Testimonio y orígenes de la lengua vasca.
( Edit. Auñamendi, Donostía, 1961
). Impr. Edit. Itxaropena. Zarauz. 18/26 cm.,
496 pp. 2.edición, 1967.
16. Orígenes de los Vascos. v. III. El
nombre étnico. Las huellas de los vascos
primitivos por el mundo. Edit. Auñamendi.
Donostía, 1965, 18/26 cm., 460 pp.
17. Orígenes de los Vascos. v. IV. Mensajes
orales de las generaciones pasadas. Conclusiones
particulares y generales. Edit. Auñamendi.
San Sebastián, 1966, 18/26 cm., 468 pp.
18. Recuerdo de Erronkari ( Valle del Roncal ).
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1960, 16/21 cm., 16 pp.
19. Geografía histórica de la lengua
vasca. v. I. ( Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1960 ). Impr. Edit. Itxaropena. Zarauz. 12/18
cm., 174 pp.
20. Geografía histórica de la lengua
vasca. v. II. ( Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1961 ). Impr. Edit. Itxaropena. Zarauz. 12/18
cm., 168 pp.
21. Descripción gráfica de la costa
vasca. ( I. de Sollube ). ( Edit. Auñamendi.
San Sebastián, 1961 ). Impr. Edit. Itxaropena.
Zarauz. 12/18 cm., 176 pp.
22. Anteproyecto de Constitución del Estado
Vasco. "Euzkadi" de Chile. Vasconia
de Sarrail. Buenos Aires, 1963, pp. 504 512.
23. Fantasía y realidad vasca. v. I. Edit.
Auñamendi. San Sebastián, 1963,
12/18 cm., 202 pp.
24. Fantasía y realidad vasca. v. II.
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1964, 12/18 cm., 228 pp.
25 - 31. Diccionario Auñamendi Español
Vasco ( Estornés Goikoetxea ). Edit. Auñamendi.
San Sebastián, 1965 1982, 12/18 cm.
32. Recuerdo del Valle de Salazar y Almiradío
de Nabascués. Edit. Auñamendi. San
Sebastián, 1966, 16/21 cm., 32 pp.
33. Recuerdo de Erronkari, Salazar y Nabascués.
( I. de Sollube ). Edit. Auñamendi. San
Sebastián, 1966, 16/21 cm., 60 pp.
34. Cómo son los vascos ( estudio comparativo
). Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1967, 12/18 cm., 187 pp.
35. Sobre historia y orígenes de la lengua
vasca. Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1967, 18/26 cm., 292 pp.
36. Historia General de los Vascos ( época
romana ). Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1967, 18/26 cm., 192 pp.
37. Cancionero popular vasco ( J. M. de Arratia
). v. I . Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1968, 12/18 cm., 180 pp.
38. Cancionero popular vasco. v. II. Edit. Auñamendi.
San Sebastián, 1968, 12/18 cm., 166 pp.
39. Cancionero popular vasco. v. III. Edit. Auñamendi.
San Sebastián, 1971, 12/18 cm., 169 pp.
40. Geografía del País Vasco (
I. de Sollube ). (En colaboración con Mariano
Estornés Lasa ). v. I. Edit. Auñamendi.
San Sebastián, 1969, 12/18 cm., 232 pp.
41. Geografía del País Vasco. v.
II. Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1972, 12/18 cm., 142 pp.
42. Geografía del País Vasco. v.
III. Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1973, 12/18 cm., 152 pp.
43. Literatura vasca. v. I. En "E.G.I. del
P.V.". ( Selección de textos de I.
Goikoetxea "Gaztelu" ). Edit. Auñamendi.
San Sebastián, 1969, 20/28 cm., 720 pp.
44. Literatura vasca. v. II. En "E.G.I. del
P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1970, 20/28 cm., 584 pp
45. Literatura vasca. v. III. En "E.G.I.
del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1973, 20/28 cm., 606 pp.
46. Literatura vasca. v. IV. En "E.G.I. del
P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1974, 20/28 cm., 574 pp.
47. Literatura vasca. v. V. En "E.G.I. del
P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1981, 20/28 cm., 622 pp.
48. Un cancionero vasco del s. XVI en Obanos.
Impr. Dip. de Pamplona, 1970, 2 pp.
49. Cómo han sido y cómo son los
vascos. Izakera ta Jazkera. Cáracter e
Indumentaria. I. Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1974, 17/24 cm., 542 pp. ( Bilingüe: Versión
euskérica de José Bergaretxe ).
50. Cómo han sido y cómo son los
vascos. Izakera ta Jazkera. Cáracter e
Indumentaria. II ( bilingüe ). Edit. Auñamendi.
San Sebastián, 1975, 17/24 cm., 542 pp.
( Colección de arts. de varios autores
).
51. Munduan Euskal Erriaren gogoan. Aoz ao gogoratutako
kondaira aurrea. La prehistoria recordada de viva
voz. v. I. Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1974, 12/18 cm., 166 pp. ( Bilingüe: Versión
euskérica de Eguia ).
52. Munduan Euskal Erriaren gogoan. Aoz ao gogoratutako
kondaira aurrea. La prehistoria recordada de viva
voz. v. II. Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1975, 12/18 cm., 178 pp.
53. Bilbao. En "E.G.I. del P.V.". Edit.
Auñamendi. San Sebastián, 1974,
20/28 cm., 233 pp.
54. Introducción a la problemática
vasca ( Fernando Erro Lascuráin ). v. I.
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1976, 12/18 cm., 164 pp.
55. Introducción a la problemática
vasca ( Fernando Erro Lascuráin ). v. II.
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1977, 12/18 cm., 274 pp.
56. Cristianismo ( vasco ). En "E.G.I. del
P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1977, 20/28 cm., 137 pp.
57. Cultura ( vasca ). En "E.G.I. del P.V.".
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1977, 20/28 cm., 36 pp.
58. El Cantar de Roncesvalles y otros poemas navarros.
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1978, 12/18 cm., 216 pp.
59. Democracía ( vasca ). En "E.G.I.
del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1978, 20/28 cm., 27 pp.
60. Lo que debe conocer todo navarro. Edit. Itxaropena,
Zarautz, 1978, 21/15 cm. 16 pp.
61. Enseñanza ( vasca ). En "E.G.I.
del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1979, 20/28 cm., 54 pp.
62. Cuentos roncaleses, poemas y otras cosas navarras.
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1980, 12/18 cm., 272 pp.
63. Historia General de Euskalerria ( Epoca romana,
216 478 ). En "E.G.I. del P.V.". Edit.
Auñamendi. San Sebastián, 1978,
20/28 cm., 616 pp.
64. Historia General de Euskalerria ( Epoca vascona,
476 824 ). En "E.G.I. del P.V.". Edit.
Auñamendi. San Sebastián, 1980,
20/28 cm., 623 pp.
65. Historia General de Euskalerria ( Epoca pamplonesa,
824 1234. I ). En "E.G.I. del P.V.".
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1984, 20/28 cm., 637 pp.
66. Historia General de Euskalerria ( Epoca pamplonesa,
sociocultura. II ). En "E.G.I. del P.V.".
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1987, 20/28 cm., 583 pp.
67. Historia General de Euskalerria ( Epoca pamplonesa,
sociocultura. III ). En "E.G.I. del P.V.".
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1989, 20/28 cm., 582 pp.
68. España. En "E.G.I. del P.V.".
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1981, 20/28 cm., 40 pp.
69. Euskara. En "E.G.I. del P.V.". Edit.
Auñamendi. San Sebastián, 1981,
20/28 cm., 147 pp.
70. Euskaldunak. En "E.G.I. del P.V.".
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1981, 20/28 cm., 29 pp.
71. Euskalerria. En "E.G.I. del P.V.".
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1981, 20/28 cm., 127 pp.
72. El Cantar de Kixmi. Kixmiren Kantua. ( Bilingüe:
Versión euskérica de I. Goikoetxea
"Gaztelu" ). "Colecc. Auñamendi",
n. 134. Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1981, 12/18 cm., 248 pp.
73 .Fiesta. Año festivo vasco. En "E.G.I.
del P.V.". Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1982, 20/28 cm., 73 pp.
74. Guernica, en "E.G.I. del P.V.".
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1984, 20/28 cm. 64 pp.
75. Etnología y Sociología de los
vascos. "E.G.I. del P.V.". Edit. Auñamendi.
San Sebastián, 1984, 20/28 cm., 476 pp.
tomo I
76. Introducción al hecho moral vasco.
"Colecc. Auñamendi", n. 139.
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1988, 12/18 cm., 204 pp.
77. Introducción al hecho intelectual vasco.
"Colecc. Auñamendi", n. 140.
Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1989, 12/18 cm., 207 pp.
78. Cultura Vasca, Bibliotecas y Sistema de las
Ciencias. Rev. Intern. de los Estudios Vascos,
año 38. T. 35. N. 1. Enero Junio 1990,
10 pp. San Sebastián.
79. Canto y cantares de Euskalerria. Poemario
Nacional Vasco. "Colecc. Auñamendi",
n. 141 142. Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1994, 12/18 cm. 228 pp.
80. Bernardo Estornés Lasa. Memorias. Recuerdos
y andanzas de casi un siglo "Colecc. Auñamendi",
n. 143 144. Edit. Auñamendi. San Sebastián,
1996, 12/18 cm. 352 pp.
81. Diccionario español-uskara roncalés/Erronkariko
uskararen hiztegia. Edit. Gobierno de Navarra.
Pamplona, 1997, 15/23,5 cm. 500 pp.
MARIANO ESTORNES LASA
Escritor navarro nacido en Isaba ( Valle de Roncal)
el 19 de noviembre de 1909.
Cuando contaba con 13 años marchó,
junto con su hermano Bernardo, a Zaragoza, ciudad
en cuyo colegio Santo Tomás de Aquino efectuó
el bachillerato cuya Universidad estudió
Filosofía y Letras. Junto con su hermano
y el resto de la familia llegada en 1924 participa
también, más adelante, en el movimiento
vasquista que cunde en la colonia vasco-navarra,
en especial entre los estudiantes. Con mayor inquietud
literaria que su inseparable hermano mayor, devora
la literatura que cae en sus manos, incluida la
escrita en francés e incluso autores nada
bien mirados entre los católicos de la
época ( Pío Baroja, A. France).
Cercano a los mendigoizales, ingresa en las filas
del Partido Nacionalista Vasco en los años
finales de la Dictadura de Primo de Rivera, junto
a sus hermanos Bernardo y José a los que
acompaña a San Sebastián. En su
pueblo natal constituyó una célula
de este partido con dos maestras. Esta célula,
en estrecho contacto con Bernardo y el Napar Buru
Batza, organizó, el 2 de octubre de 1932,
el primer mitin nacionalista conocido en el valle,
con la participación de Manuel Irujo, Mercedes
Kareaga, José Antonio Aguirre y Ariztimuño
"Aitzol".
En 1933 participa en la aventura editorial (
Zabalkundea, Beñat Idaztiak) de su hermano
Bernardo.
Los acontecimientos de julio de 1936 los van
a vivir en Gipuzkoa, algunos muy de cerca. Varios
de estos episodios los reescribió en 1965
en forma de un Diario del que sólo conocemos
unos fragmentos y los títulares de los
capítulos, que van, desde la noche del
18 de julio en su casa de Legazpi 5 hasta la caída
de Gipuzkoa y su paso a Lapurdi.
Es de especial interés el relato que hace
de la reunión de “la plana mayor
del nacionalismo en Guipúzcoa” la
noche del 18 de julio de 1936, noche en la que
el Partido Nacionalista Vasco adopta su polémica
decisión respecto a la guerra que se inicia.
Son nueve horas dramáticas transcurridas
en San Sebastián en la Academia Estornés,
a pocos metros del Gobierno Civil de Gipuzkoa
(calle Oquendo, actual Hacienda):
"Serían las 11 de la noche de aquel
18 de julio. Yo había llegado a Isaba el
día 11, sin quedarme al Tributo de las
Tres Vacas del día 13. Mis primas se extrañaban
que no me quedara pues sabían que era de
los que no faltaban a esa cita en Ernaz. Pero
yo tenía no sé qué presentimiento,
confirmado al llegar a Pamplona en la Roncalesa.
En los urinarios públicos de la estación
de autobuses las pinturas cubrían las paredes.
Predominando los "Muera la República!».
La Falange y el Carlismo estaban allí sin
temer a represalias. Esto me alarmó. No
comprendía que se insultara al Régimén
que había surgido triunfante de unas elecciones
libres. Alarmado, pues, tomé la Roncalesa
y me presenté en casa, Legazpi, 5-1º,
San Sebastián.
Como decía, ese día 18, hacia
las once de la noche, después de cenar,
llamaron a la puerta. Abrimos, sin más.
Nuestra sorpresa fue grande al ver la calidad
de los que buscaban un «asilo para pasar
la noche». Alli estaban la plana mayor del
nacionalismo en Guipuzcoa: Manuel de lrujo, José
María Lasarte, Telesforo de Monzón,
Ander Arcelus, Justo Antoñanzas, que los
traía, de S.O. Vascos, vivía en
la misma casa, como Pelayo Azcona, presidente
de Soli. También en los pisos altos vivía
la familia Múgica Herzog con chicos de
poca edad.
Nuestra exclamación fue espontánea
“A buen sitio venís. Nos llevarán
a todos juntos”. Advierto que en nuestro
piso funcionaba la Academia Estornés Ikastetxea,
con un letrero de siete metros en el balcón.
También era la sede de Beñat Idaztiak,
con publicaciones muy conocidas como el Mapa de
Euskadi -Vasconia, Historia del País Basko
de mi hermano Bernardo y la colección Zabalkundea
que iba en el tomo número 20 Castillos
Medievales de Nabarra de Julio Altadill.
Los visitantes se instalaron en el comedor.
La amanderia Eleuteria Lasa puso en la mesa una
gran lata de galletas Olibet, una botella de Jerez
y vasos. Los reunidos apenas probaron nada. Don
Manuel no cesaba de hacer llamadas telefónicas.
Don Telesforo, joven nervioso de porte distinguido
se sentaba en el borde de la mesa. El comedor,
de estilo vasco, aún se conserva. Nosotros
les dejamos a sus anchas. Podían analizar
tranquilamente la índole de los acontecimientos.
La reunión del comedor deliberaba principalmente
la postura a adoptar por el partido, entonces
no se decía PNV. La situación se
agravaría rápidamente sabiendo ya
lo de Navarra.
Se había acordado que cuando sonara el
teléfono lo cogiera siempre uno de casa,
para evitar complicaciones. Ocurrió que
hubo una llamada de Madrid. Con el auricular tapado,
los asistentes se ocultaron en la sala de la Academia,
pues la llamada era para una madrileña
que se hospedaba en el tercer piso. La señora
bajó, habló con un familiar y se
fue. La reunión continuó. Aquella
noche no dormimos. Estábamos: Amanderia,
nuestra madre Eleuteria Lasa, mis hermanos Bernardo
y Alfonso y hermana pequeña Pilar. Una
amiga de ella. Mi tía Martina Lasa y el
que escribe.
La mañana del del 19 de julio de 1936
los reunidos salieron en grupo y se fueron a la
misa de ocho de Los Capuchinos. Ya se había
tomado una decisión. Irujo y Lasarte y
probablemente Monzón, se dirigieron al
Gobierno Civil, instalado en el chalet que existía
en la calle Oquendo, donde ahora está la
Hacienda. Informaron al gobernador civil, el navarro
Jesús Artola, que el Partido Nacionalista
estaba con la legalidad, con la República.
Sin embargo, la extrema izquierda corrió
el bulo de la «ambigüedad». Lo
que a ellos siempre les pareció ambigüedad
fue los escrúpulos de estar frente a Navarra.
Este punto está aún sobre el tapete.
Recuerdo que al día siguiente (al mediodía),
Radio San Sebastián, donde actuaba Molina,
lanzaba a las ondas la música de Tantum
Ergo. Pelayo Azcona bajó del cuarto y estuvimos
de acuerdo que era la señal para la sublevación
en Donostia-Guipuzcoa. Y nosotros no teníamos
nada ( armas).
Vuelta a Donosti donde el zafarrancho estaba
en su apogeo. Mientras el nacionalismo, con los
mendigoizales, se organizaba, los grupos, sin
mandos superiores, asaltaban el Gran Casino, el
Gobierno Militar y el María Cristina. Aunque
también fue resurgiendo entre ellos la
organización, sobre todo cuando pudieron
disponer de armas sacadas de Loyola, golpe de
mano, mientras se negociaba su total rendición.
Mis recuerdos me traen a un Donosti sucio -como
una persona que no se lava. La basura, sobre todo
papeles, llenaba las calles. El agua cortada desde
Navarra. Colas a las fuentes del Boulevard. Cuando
pasaba un avión rebelde ni se deshacían
aunque tirara sus bombitas. Se le insultaba con
el mejor repertorio. Se le tiroteaba con pistolas,
desde la calle, balcones y tejados».
Espera primero, junto con Bernardo, en Zarautz
a que amaine "la militarada". Muchos
piensan que se trata de un pronunciamiento más,
algo semejante, como mucho, al golpe de Primo
de Rivera. El 8 de setiembre pasa Bernardo, con
lo puesto y dinero para 20-30 días, en
un vaporcito a San Juan de Luz. A los días
de la caída de Donostia, aparecen Mariano
y Alfonso Estornés. El otro hermano varón,
José, protagonizaría directamente
la guerra hasta 1939. Una prima bearnesa lleva
a los huidos a su casa de Billére, cerca
de Pau. Luego tienen que itinerar, según
relata en los fragmentos de su Diario:
“A San Juan de Luz ( Ziburu) en Piarres
Baita, donde estaba B(ernardo).
A Billére-Pau-casa de Marie-Jeanne.
A Lille Nord-Entramos en Bégica. Nos echan.
Vuelta a Lille.
De Lille al Havre-Normandía-. De paso
hemos visto Amiens y su catedral.
En Havre está el Normadie, el buque más
grande de su tiempo. La policía nos trata
mal. El comisario nos recibe con insultos.
Volvemos a Pau. Alquilamos una casita en Ch.de
Loups.
Se declara la guerra Francia-Alemania de Hitler.
Me obligan a enrolarme en el Ejército Francés.
Ese mismo día me voy a Capbretón
donde está PP ( José). Antes he
dormido en Bayona, de extranjis, en el piso donde
está mi amigo montañero Sheve Peña.
De Capbretón a Burdeos. Aquí encuentro
amigos, uno de los Irujos.
La gente está visando para Sto. Domingo.
Lo hago. Estoy en una pensión, sólo
dormir, de rue Rempart.
Tengo suerte. Una mañana me encuentro
con Jesús de Galíndez –gran
amigo- en la plaza de Quincoces.
He dejado mi boleto para Sto. Domingo. Corro,
pues será para el primero que llegue del
Partido.
Bermeosolo, muy campechano, me cita en el tren
del Havre. Y vamos de nuevo a este puerto.
Allí embarco en el buque francés
“Flandre”. En ocho días estamos
en Sto. Domingo.
Primero desembarcamos en la isla de S. Thomas.
Como unos huevos fritos con tocino. Cambio los
billetes argentinos por dólares ( sic).
Hemos visto la isla de Puerto Rico, de noche.
Sus luces como enjambres de estrellas.
3 meses en Ciudad Trujillo. Logré cierta
amistad con el Cónsul de Chile, el escritor
Don Víctor Domingo Silva. Me paseo muchas
veces con Guido, su hijo. Me visan para Chile.
Me voy a Haití por tierra, en autobús.
Aquí tengo que visar de nuevo para Panamá.
Embarco en P. Prince, en el Ancón, buque
americano.
En 3 días estamos en el Canal. Desembarco
en Cristóbal. Allí está el
barco chileno… Me falta papel de salida
y es domingo. Un empleado negro consigue que me
abran la oficina. Todo listo.
Pasamos el bello Canal de Panamá. Vamos
tocando los puertos de Guayaquil, Callao. En Lima
me saco una muela (6 dólares). No paramos
hasta Valparaíso. Aquí tomamos el
tren de Santiago ( de Chile). Dormimos en la calle
Puente, en una pensión. En el Centro Vasco
me dicen que han llegado Bernardo e Iñasi.
C/ Catedral 1360.
Compramos una cama. Y ya estamos aquí
para 18 años. Debo descontar los meses
de Caracas.
Corre el 1957. Me voy en avión a Caracas.
Un Spantax averiado que hay que reparar en Antofagasta.
No falta tampoco una tremenda tormenta tropical.
A media noche en Panamá. Al día
siguiente, avión a Venezuela. Pasamos por
Colombia. Allá abajo el río Magdalena.
Aterrizamos en Maracaibo. Calor de horno. El avión
se llena de gente para Caracas. Gente de pie como
si se fuera en autobús. Las “aeromozas”
nos sirven champagne. Los oídos me silban.
Aterrizamos en Maiquetia –Caracas-. Allí
están Pepe y Luz y los chicos, Leire, Itxaso
y Betiri.”
Bernardo había llegado a Santiago el 4
de enero de 1940; Mariano, el inseparable hermano,
procedente de Santo Domingo, en febrero de ese
mismo año.
Al primer trabajo accede de la mano de otros
vascos, en el restaurante El Peñón
de Santiago. Luego, desde 1946 en una industria
de reciclaje de vidrioque será la empresa
básica de la familia hasta la vuelta. Entretanto
atesora una selecta Biblioteca americanista, fruto
de su curiosidad por la cultura en especial latinoamericana.
| Regreso y carrera como
escritor |
En 1958 siempre con la familia Estornés-Zubizarreta,
embarca de vuelta en Valparaíso rumbo a
Europa.
En Donostia, es cofundador, junto con su hermano
Bernardo, de la Editorial Auñamendi cuya
colección se inicia con su primera novela.
Participa en la semiclandestina Academia Errante,
núcleo oposicionista al Régimen
de los años 60.
Es autor de novelas, bibliografía y obras
generales, o de asunto ajeno al País Vasco,
en las que, sin embargo, se contienen aportaciones
de interés para la historia del mismo ("Euskalerriaren
Alde", 1931). Destacan las novelas Oro del
Ezka (Zarautz, 1958, 391 pp. y 51 fotografías
originales), de la que se hizo una segunda edición;
Los Errotazar-Soroa-Larralde (Zarautz, 1960),
y de Gentes Vascas en América (Zarautz,
1961).
En colaboración con su hermano Bernardo
ha publicado Recuerdos de Erronkari, Salazar y
Navascués, Recuerdo de Erronkari, Cómo
son los vascos (Zarautz, 1967), La Costa Vasca
(Zarautz, 1961) y Geografía del País
Vasco (3 vols., San Sebastián, 1969).
A él se deben además los trabajos
El Perú de los conquistadores, en "Lope
de Aguirre descuartizado", Academia Errante,
1963; Viaje a los arcanos de nuestra historia:
los tunturres de Ituren y Zubieta, 1er. Premio
Merindades de Navarra, en los Juegos Florales
de Sangüesa, de 1970.
Entre 1973-1975 publica en "El Pensamiento
Navarro", 45 reportajes sobre Viajes por
Navarra.
Traducciones: Autour d"un foyer bosque,
de P. Lhande, Col. Auñamendi n.° 104;
Atxaita y Le mariage en Haute-Soule, de Jean de
Jaureguiberry; Siluettes basques, de Mayi Elissague
y L’enseignement primaire dans le Pays Basque.
Labourd, Bassenavarre et Soule. Todas ellas incluidas
en diversos volúmenes de Col. Auñamendi.
Propietario de una biblioteca especializada,
escribe para la Enciclopedia Auñamendi
diversos artículos referentes a la acción
de los vascos en América, biografías
y temas geográficos, destacando artículos
tales como América, Argentina, Bolivia,
Canadá, Centroamérica, Chile, Ecuador,
etc. biografías y temas diversos.
Fallece en Donostia el 16 de agosto de 1997.
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