Jesús María de Arozamena
214 págs. 1964
Como definición comprometida de urgencia, como identificación de primera mano, todos hemos dicho que San Sebastián y Donostia son una misma ciudad y que ambos nombres quieren decir lo mismo. Pero a despecho de ese semáforo de dos luces que se encienden y se apagan al mismo tiempo, entre Donostia y San Sebastián hay profundas diferencias. Donostia es la sustancia y San Sebastián el adorno.
|